miércoles, 13 de julio de 2016

Ven y deja que te abrace mucho

Estoy aquí por ti, principalmente porque me lo has pedido, porque desde hace mucho tiempo me divorcié de lo que representaba para mí escribir aquí. Por ahora voy a empezar a hablar de mí, no va a ser literalmente una respuesta a tu entrada.

Una de las cosas que más representan para mí escribir aquí es atender a las necesidades y pensamientos más profundos de mi interior. Sé y siento que llevo tiempo ignorando parte importante de esos sentimientos y eso también me ha empujado a estar escribiendo aquí.

Digamos que soy una persona compleja, más compleja de lo que puedo parecerte o me conoces, más compleja de lo que mi anterior pareja le hubiese gustado que fuese. Ella, literalmente dijo que aceptaba pese a que yo fuese complejo.

¿Qué es eso de la complejidad? Es pensar y analizar las cosas más allá. Si lo que hago día a día es lo que realmente me gustaría hacer, a qué me conduce lo que hago, qué me conduce a querer lo que actualmente quiero, hacia donde me lleva todo esto... Un enorme etcétera.
Esto tiene su lado bueno y su lado malo. Como todo, realmente. Lo bueno es que puedo ver cosas de la realidad que normalmente la gente suele hacer poco caso, y no solo me percato de esas cosas sino que les hago caso y saco partido de ello. Lo malo es que al ver y desear tanto, veo todo lo que desaprovecho y lo que no seré capaz de conseguir. Demasiado abstracto todo esto, lo sé y lo siento, intentaré concretar.

A la mayoría de la gente de mi edad sus mayores preocupaciones de vida se resumen en estas cosas. 1: los estudios o el trabajo. El terminar los estudios, mejorarlos, ya sea carrera, fp, master, oposiciones, idiomas y demás. Lleva mucho tiempo y esfuerzo y puede centralizar la vida de nosotros durante muchísimo tiempo, es decir, ser el objetivo de vida número uno. Si es sobre trabajo, suele llevar casi toda la vida buscar el mejor equilibrio entre: trabajo que deseas hacer/dinero que ganas/tiempo que empleas.
2: los amigos y la pareja. A mi edad los compañeros de clase se han perdido, los amigos que quedan se cuentan con las manos y salir de fiesta no es como antes. Ya no te echas las tardes enteras o días de vacaciones con los amigos a hacer lo que sea pero juntos. Cada uno va mucho más a sus cosas, y si no está cómodo no cede como antes por "tal de no estar solo". Luego está la pareja, que es de los temas más peliagudos. Por hacer un símil triangular, el equilibrio sería entre: una persona que realmente te interese y te apasione/una persona que te aporte seguridad, estabilidad y un futuro junto a ella en la vida/una persona con la que sea cómodo e interesante el día a día. Muchas veces es más simple: encontrar una pareja que realmente te satisfaga, o sencillamente encontrar pareja.
3. otras cosas como el aspecto físico o el dinero. Sobre el dinero pues muy relacionado con el trabajo, el empezar por primera vez en tu vida a hacer lo que quieras con tu dinero, ver que cosas como coche o casa son viables, abruman mucho. Y luego el socio que ves en el espejo, estar agusto con él o lamentarte de lo horrendo que es, empezar a notar como el tiempo, aunque lentamente, corre en contra y ya no eres el animal que podía con todo de años atrás.

Una vez dicho todo esto, que es un resumen tosco pero nos puede aproximar bastante a todo lo que quiero decir, podría añadir mis propias preocupaciones de chico "especial" (connotación negativa) que sé que la gran mayoría de gente no tiene.
- Si he desarrollado todo mi potencial, es decir, si me he quedado en un simple youtuber con una carrera casi acabada cuando podría haber sido alguien mucho más en la vida ya que estoy convencido de que tengo un potencial enorme.
- Sentido transcendental en mi vida, este es muy importante y realmente relacionado con el anterior y otros muchos. En el sentido filosófico de transcendental, vaya. Me pregunto: vale, tengo una vida de éxito (o no éxito), consigo una cantidad de dinero aceptable, vida más bien cómoda, entretenida, consigo una posición en mi vida que me hace sentir medianamente satisfecho; casa, hijos, todo muy estupendo. Y luego ¿qué? Me muero y todo como si nada. Me cuesta mucho encontrar un sentido a la vida que realmente me satisfaga. Podría hablar sobre esto muchísimo, sobre religiones, seres superiores o rollos místicos, que ya le he dado vueltas sin proponérmelo muchísimas veces para acabar siempre en el mismo punto muerto. La única cosa que consigue satisfacer mis pensamientos sobre todos estos temas es conseguir hacer algo realmente importante por este mundo, no sabría decirte realmente qué, pero sí algo que me haga sentir orgulloso por el resto de mi vida y sienta que es mi legado a la humanidad. Hubo un tiempo que pensé en algún hallazgo científico o terapéutico, otras veces logros políticos; pero luego pienso en que qué hago en mi día a día para estar un poco más cerca de todo eso y me horrorizo al sentir que nada, que sigo el camino de trabajo-como-duermo que todos seguimos hasta el final de nuestra vida, No se trata de mi nombre, no es un estúpido intento de "sobrevivir" por mi nombre en el recuerdo de los demás, es saber que he sido alguien importante para los míos, las personas, y llenar de esperanza los corazones de los demás mejorando el mundo; esperanza que es la que yo busco.
- Otra cosa es informarme por saber como funciona este nuestro mundo. Acercarme más por conocer cosas y saber como funciona realmente el mundo que me rodea. No acomodarme con mis pensamientos vagos y probablemente estúpidos e infundados sobre mi visión de las cosas, sino buscar -como bien se dice- "verdad detrás de la verdad". Tener más de dos dedos de frente, pero sin fliparse, que es muy fácil volverse un iluminado de la vida y mirar con superioridad moral o intelectual a los demás. Ser capaz de empatizar con cualquier persona, saber porqué hace lo que hace y, por muy en desacuerdo que esté con ellos, entenderles.

En definitiva cosas así que suenan muy complejas y que probablemente ni yo mismo sepa enumerarlas todas porque puede que yo mismo no me conozca aún lo suficiente en eso.

Pues bien, recordemos que todo esto viene porque hablaba sobre la complejidad, que me siento así. Tiene su lado bueno, y es que creo que disfruto de más matices de la vida que muchas personas. Pero lo malo es que veo más o me duele más las cosas que no me agradan de la propia vida. Es como pasar a ver algo en HD, se ve con mucho más detalle y eso por lo general es genial, pero el problema es que la vida en sí tiene muchos detalles muy escabrosos y dolorosos.

Dicho esto, mi divorcio con este blog pasa porque escribir aquí va íntimamente relacionado con atender mis necesidades más "complejas", por llamarlas de algún modo. Y en los últimos meses me he acomodado, he ignorado todas esas necesidades y las he tapado temporalmente por mi vida actual de "gano dinero por primera vez en mi vida y además soy un pequeño icono social". Me estoy conformando, consolando con lo que he conseguido. "Es más de lo que consigue la mayoría de gente, y para mí ha sido casi sin esfuerzo" (que no es así, pero se siente en gran parte así). O "mucha gente querría estar donde estoy yo". Cosas así.

La cuestión es que no sé bien como enfocar todo esto, tengo ideas de qué podría cambiar, pero mi comodidad y el ver unos resultados tan lejos me desmotivan mucho a hacerlo. Y esto es un problema del que soy consciente y me mella aún más: saber que al final todo esto se podría simplificar a un "soy vago" o que no lo hago porque cuesta esfuerzo. Por eso me molesta tanto que me digan eso. Por eso y porque desde pequeño en casa me han hecho mucho daño con esa palabra y me afecta demasiado, diría que ha sido gran causante de que yo ahora sea así, pero echar culpas a mis padres es cuanto menos estúpido a día de hoy.

Así que, vuelvo a escribir porque tú me lo has pedido. Que no es a disgusto, que te conozco. Pero todo esto es un paso que debía mostrar para hablar de otras cosas. Un; mira, yo en realidad soy así, y para hablar de todo eso primero tengo que mostrarte todo esto. Dicho esto, hablemos de ti.

Como te he dicho muchas veces, tú me recuerdas mucho a mí en muchas cosas. Alguien con alta inteligencia y talento innato, que desaprovecha todo eso jugando a videojuegos. Alguien atrevida pero sensible, que sobre todas las cosas quiere que la quieran tal y como es (como todo el mundo realmente, pero tú lo sabes, lo aceptas y lo quieres abiertamente, sin rebusques ni tapujos, sin orgullos estúpidos ni complejos de tsundere).

Pero cuidado. Esto del amor tiene trampas. Una de ellas es que muchas veces proyectamos parte de nosotros mismos o de lo que nos gustaría de otros en la otra persona. Es decir, muchas veces queremos creer que la otra persona es de una forma que nos gustaría que fuese, en lugar de ver como realmente es. Por eso puedes llegar a aceptar abusos, pensando que "en realidad es de otra forma"; o a otros niveles, estar convencido de que eres tan importante para tu pareja como lo es ella para ti, cuando para tu pareja puedes ser "bueno, estoy bien con ella, pero tampoco es que me despierte todas las mañanas pensando en ella". Puede que sencillamente la otra persona, en este caso tú, sencillamente ni sea ni no sea de esa forma que yo creo que veo. Me explico, Puede que tú sí seas un talento que se está desaprovechando por estar más atenta a otras cosas como videojuegos, puede que sea una proyección de mí mismo hacia ti, o puede que no tengas ese talento pero si sencillamente dedicases el tiempo a otras cosas podrías brillar tanto como si tuvieses talento, o por el contrario ver que eres una persona de lo más normal y sin grandes aspiraciones (lo cual no tendría absolutamente nada de malo).




Contigo he aprendido a amar con menos trabas, muchos menos obstáculos estúpidos que no sirven para nada. Estoy aplicando cosas que he aprendido como "no generar problemas de la nada porque en realidad lo que pasa es que me aburro en la relación e intento ver un problema de mi insatisfacción con la situación en la pareja, cuando en realidad lo que hago es crear el problema, no solucionar uno porque ese uno no existe realmente". Tener un equilibrio muy bueno entre hacer lo que me apetece y esforzarme por la otra persona aunque esté un poco a displacer (paciencia y no ser un completo egoísta, entre otras cosas). No ser catastrofista si algo sale mal o no como me gustaría, Y un sinfín de cosas, que ahora mismo no sé realmente porqué las digo,

Sobre ti. Entiendo que estamos en momentos de nuestra vida muy diferentes y que no tenemos los mismos ritmos. Sé que es estúpido que te demande directa o inconscientemente que seas de otra forma, no serviría para nada bueno, y no es lo que quiero porque entiendo que para que una relación funcione he de aceptarte tal y como eres. Así que todas las cosas que seguramente tú veas como putadas de ti misma que pueden alejarte de ti, para mí son esas cosas que tiene el compartir tu vida con otra persona, y que le da encanto y entretenimiento al estar contigo. Si todo fuera perfecto sería aburrido, ¿no? Las diferencias nos enriquecen.
Muchas veces te siento como que debo cuidarte y guiarte bien, pero no lo veo malo, siento que eres receptiva de ello y que confías en mí, que es algo que merece la pena hacer. Podría decir que siento un amor hacia ti de kohai puro y duro, de hermanita pequeña a la que instruir. Pero no te equivoques, eso no hace que te quite respeto ni te vea inferior a mí, para nada. Cuando te tengo delante te veo como la mujer que eres, esa mujer en la que te has convertido -aunque sea obvio, por lo menos, por tu físico-. No eres una niña, eso es algo objetivo. Que comparada conmigo a veces te sientas así? Bueno, tiene sentido, pero por mi parte no es algo de lo que debas preocuparte nada. Sé que no eres de ese tipo de personas que se conforman con como son ahora mismo, no tienen interés en evolucionar, se sienten cómodos con como son y ya está. Te veo esa proyección a crecer como persona porque desde que te conocí me inspiraste que querías eso, pero que no sabías bien qué hacer y te sentías sola e insegura. Así que aquí estoy para darte mis mejores consejos y darte mi apoyo (ayudarte a construir tu propia seguridad). Pero recuerda que yo no tengo la verdad absoluta! En el fondo, cuestiona todo, lo que digo yo también.

Sobre como te sientes conmigo, créeme cuando te digo que sé muy bien cómo te sientes. Ahora mismo es todo como un sueño hecho realidad y ni tú misma imaginabas que ese sueño podría ser así de bonito. No lleva eventos épicos ni dramáticos para lograr nuestro amor, sino lleva grandes dosis de verdad, honestidad y realidad. Es real, es completamente real y puedes notar como es algo que no se parece a la ficción por que yo, tú y nosotros como pareja somos reales. No se trata de decir las cosas bonitas, ni poéticas, sino como son.
Una parte de ti no comprende o no asimila como estamos juntos. "Demasiado bueno". Pero al mismo tiempo quieres y deseas confiar ciegamente en mí, porque siempre has deseado con todas tus fuerzas que alguien te quisiera muchísimo, y lo entregas todo en la mezcla de esperanza y confianza en que ese alguien sea yo. Estas cosas al final las resolverás tú misma con el tiempo si te haces las preguntas adecuadas. Pero te daré la pista de que se resume en que ganes seguridad en ti misma.

Por mi parte, si te preguntas cómo me siento yo, bueno, ya te he dicho muchas veces que he tenido muchas experiencias, muchas de ellas muy dolorosas (al fin y al cabo me conociste soltero) pero con sus episodios de nubecitas, caritas kawaiis y "es increíble esto que tenemos, soy el chico más feliz del mundo". Me he llevado muchos golpes en forma de realidad y por suerte sé que he aprendido muchísimo. Ahora mismo no estoy en una nubecita. Pero si después de tanto tiempo, con mis exigencias cada vez más ajustadas de lo que quiero y no quiero en una relación, si te digo y sabes porque lo ves con tus ojos que me apasionas muchísimo, y si después de mis experiencias estoy contigo, es porque realmente para mí vales mucho. Muchísimo. Realmente no sé cuanto, no me he parado a pensarlo. Porque otra de las cosas que he aprendido es que si temo a perder algo es cuando paro a pensar en lo que lo necesito. No tengo ese miedo, para mí esto es un "por mí bien, ¿por ti también? Será increíble. ¿No? Una lástima, pero no es el fin del mundo" (tras creer varias veces que era el fin del mundo he aprendido que nada es el fin del mundo, los oradores del sino en la vida real no tienen poderes). Estoy contigo sin miedo a no estar contigo, y por lo tanto ni me he planteado no estar contigo porque estoy genial.




Sobre tus experiencias pasadas, las entiendo y valoro mucho. Probablemente más de lo que te haya podido demostrar. Puede que una de las pequeñas cosas que he perdido buenas es el dejar muy claro que sé como te sientes, pero conforme escribo esto sé que lo hago bien, porque una de las cosas que hacen que funcione bien una relación es que ambos sepan ponerse en la piel del otro bien; tanto por mi parte en entenderte como en la tuya en darte cuenta que te he entendido.
Me alegra enormemente haber formado parte de ese proceso de ayuda tuyo, y lo que más me gusta es que lo hice voluntariamente, de buena fe, porque deseaba realmente lo mejor para ti. Que te conociese poco para mí no era importante, me habías transmitido todas las veces que había hablado contigo que merecías todo el tiempo que te dedicaba, y me has demostrado que tenía razón. Que por entonces todo fluyese tan bien fue uno de los desencadenantes de que hoy seamos lo que somos.

Sé que te hicieron mucho daño, y ahora se me hace muy lejano todo eso, al igual que a ti. Y eso es increíblemente bueno, ya que si sientes algo lejano es porque se siente muy atrás, es decir, superado. Cuando sale ese tema, me pregunto mucho cómo podías estar así, no lo entendía; es decir, mi planteamiento a día de hoy es erróneo, ya que cuando digo "¿cómo podías estar con él?" te lo pregunto a la tú de ahora, y la tú de ahora no estaría ni de coña con alguien así de nuevo. Fue la tú de antes la que estuvo con el otro y dejaba pasar lo que pasaba, y eso sí lo entiendo, porque te sentías muy perdida y sola.

Sobre el futuro, bueno, no me molesto en pensar en un futuro contigo, no porque no lo desee, sino porque tras muchos golpes he aprendido a pensar solo en lo importante: el presente. Y el presente es genial contigo. Lo que siento cuando te abrazo es lo mejor que puedo experimentar en mi vida, no estoy exagerando. Así que ven y deja que te abrace mucho.