viernes, 19 de diciembre de 2014

Esperar un autobus

Maldita estación de autobuses. Me ha hecho recordar lo que es esperar a alguien, y recibirla con un beso...

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Cuándo sabes que se ha acabado?

"¿Cuándo sabes que se ha acabado?

Quizás cuando sientas más amor en tus recuerdos que con la persona que está frente a ti."

lunes, 15 de diciembre de 2014

Comunicarse a distancia

No me suelen gustar este tipo de simplificaciones pero esta vez estoy muy convencido de ello.
El gente se divide en dos tipos de personas: las que quieren hablar las cosas importantes cara a cara y las que pueden conformarse en hablarlo a distancia (whatapp, facebook, chats, skype, etc.)

Si algo me ha enseñado la experiencia es que tras cualquier pantalla las conversaciones se deterioran muchísimo. Los mensajes pierden muchísima información. Entonación, doble sentido, sonrisa, lenguaje postural, contacto físico... Se queda en una muy deficiente transmisión de información.

Y aún así hay mucha gente que insiste en usarlos como medio principal para hablar cosas importantes. Por radical que parezca, de éstos he acabado viendo que luego a nivel personal en comunicación con otras personas dejan mucho que desear. 

Así, por ejemplo, quien crea que leyendo esto (o muchas de mis entradas) me conoce, le diré que se equivoca. Conoces ciertas opiniones de mí, como siento algunas cosas y pienso otras. Pero una persona, con toda su complejidad, matices y moduladores solo se puede conseguir en persona, y con mucho tiempo hablando y conociéndose. Aún así, diré, por mi experiencia, que una hora hablando en persona me dice muchísimo más de esa persona que días o incluso meses hablando por móvil con dicha persona. 

Cómo pueden "cambiar unas personas de en persona a distancia es muy grande. Pero realmente no es que cambien, sino que se ve como realmente son en persona.

A mí, por ejemplo, es imposible conocerme a distancia. En persona soy muchísimas emociones, cuando estoy con amigos siempre estoy activado, casi efusivo, soy muy cariñoso y cercano a la gente. A distancia, con una persona que me cause mucha confianza, solo podría ser muy respetuoso y quizás algún atisbo de humor o aprecio, pero muy pequeños en comparación a lo que soy en persona.

Nunca he sido ni seré persona anti-tecnología. Defiendo muchísimo cualquier tipo de avance tecnológico. Otra cosa bien distinta es que las personas que utilicen esa tecnología sepan hacerlo bien, con madurez, responsabilidad y consecuencia. Con algunos amigos me ha pasado algo común y es discutir por chat. Recuerdo una ocasión muy concreta en la que me sentí fuertemente atacado. Tras hablarlo en persona vi que para la otra persona no fue para nada un ataque, sino compartir su opinión, y que para nada quería hacerme sentir así de mal. Entonces descubrí que con esa persona hablar de ciertos temas no podía hacerlo por chat porque era muy fácil malinterpretarle. Fui consecuente y ahora me va bien con él. Pero en su momento ese evento afectó mucho a la relación personal, y lo peor de todo es que la otra persona no era consciente.

Con este pequeño ejemplo intento poner en claro la facilidad de malinterpretación de las cosas. Así que con esto me gustaría dejar al menos un mensaje claro para las personas que me leen: todo -sí, TODO- lo que hables a distancia, es equivalente a un segundo hablando con la persona cara a cara.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Dormir vestido

¿Mi vida ahora? Bueno, sin duda alguna es diferente a hace un tiempo. ¿Mejor? ¿Peor? No sabría decirlo. En muchas cosas me siento mejor, en otras muchas peor.

En las que me siento mejor ahora mismo no recuerdo muchas. Si me encontrase pensando en lo mejor no habría venido hasta aquí, a escribir, como hago siempre que estoy hecho una pasa. Pero haré un esfuerzo especial, por mí mismo y por el que me pueda estar leyendo.

Mejor sobretodo la sensación de que, a largo plazo, todo esto que estoy haciendo merecerá la pena. Que, en el fondo, al final acabaré agradeciéndolo. Estoy bastante seguro de ésto porque las veces anteriores que he hecho algo así luego se ha confirmado.

Luego, en cosas más concretas, pues la universidad sigue marchando hacia delante. Sigue costándome horrores lo de estudiar día a día. Definitivamente acabaré la universidad sin ser el tipo de estudiante que deseaba ser. Pero soy como soy, yo, consiste en aceptarse, ¿no? No, ya sé que no, jajaja, no porque no se trata de que soy vago y debo aceptarme así, sino que no he sentido nunca la necesidad de la presión de llevarlo todo al día, ya que con los apretones poco antes de fecha siempre me va bien. Este cuatrimestre es el que estoy más implicado día a día en el quehacer diario: clases particulares, clases presenciales, clases que realmente me interesan ir porque el profesor me gusta mucho como da clase, clases cuya evaluación de la asignatura es gran parte trabajos, etc. Por lo que este cuatrimestre es de los más atareados que recuerdo. Al menos estoy mucho más atareado día a día que el año pasado.

Otra de las cosas que me tienen bastante ocupado es mi canal de youtube. Sinceramente, estoy muy contento con él. A la gente le gusta mucho lo que hago, y dado que lo hago desde la sinceridad, siendo yo mismo y sin pretender, actuar ni fingir como muchos youtubers, sino que trato de ser yo mismo con mis tonterías, mi habla murciana y -para mí objetivo principal- forma didáctica ya que quiero que aprenda la gente que me vea, dado todo eso y ver que se está cumpliendo todo es por lo que estoy muy satisfecho. Aparte, en el último ves, el número de suscriptores está aumentando vertiginosamente. Hace apenas dos meses estaba por los 40 suscriptores. Ayer iba por trescientos y hoy ya por los trescientos venticinco. Como siga creciendo como en el último mes, puedo llegar muy alto, y me gusta porque lo hago sin esfuerzo y sin propósito más que el de divertirme. Para final de año pronostiqué llegar a los 500, pero posiblemente acaben siendo muchos más.

Aparte, hoy he estado hablando con un seguidor al que agregué al juego. Al principio me mostré un poco reticente cuando los seguidores me pidieron agregarme al juego. Para mí eran completos desconocidos, pero luego pensé que yo para ellos no, que era el chico con el que habían pasado tantas horas viendo Hearthstone y, si han visto mis videos -que no son los típicos videos de tres minutos, sino tochos de media hora cada parte-, es porque para ellos les interesa mucho y lo valorarían. Creía que me agobiarían a preguntas y demás cuando los tuviese agregados, pero no ha sido así. Hoy, hablando con uno de ellos, para mí uno más de los que agregué, accidentalmente le comenté que estaba mirando cosas para stremear -para los que no conozcan el término, consiste en emitir en directo como juego, que con eso es con lo que los jugadores pueden llegar a hacerse más famosos y ganan mucho dinero. Que aunque obviamente el dinero me interesa y me va muy bien, mi intención inicial es utilizar las largas horas en las que juego yo solo por divertirme en horas streameando y así seguir siendo conocido y que la gente pueda seguir disfrutando conmigo-. Resulta que ese chico sabía perfectamente como hacer funcionar todos los programas y estuvo una hora por skype explicándomelo todo. Para mí fue una pequeña muestra de que, si eres simpático con la gente puedes obtener muchas cosas de ellos. ^^

Además, el chaval me dijo que el juego en cuestión hay pocos que lo emitan en castellano, por lo que si me promociono ahora y llego alto antes de que empiecen muchos a ello, posiblemente sea un referente de ese juego a nivel mundial de habla española. Sinceramente, aunque se vea muy grande y lejano, por la proyección que estoy viendo en los últimos días lo veo muy posible. Me ilusiona mucho. Podría ser ideal que llegase a ser un trabajo a media jornada. Sería increíble!

Más cosas buenas, bueno, estoy aprendiendo mucho a vivir solo y lo que conlleva. Levantarte cada mañana sabiendo que solo tú esperas a hacerlo -esperas de esperanza, no de esperar quieto-. Estoy teniendo mucha más iniciativa en encargarme de mis asuntos y de los asuntos grupales en los que nadie da el primer paso. Por ejemplo, en tareas de mi piso tengo mucho la iniciativa para comprar cosas comunes, o en trabajos en grupo -en algunas ocasiones, antes era casi nunca- soy el que tira del carro.

Ya pasando a las cosas malas, está muy ligado al punto anterior. La soledad. El día a día se convierte bastante en putada. Tengo el horario de sueño completamente jodido. Ahora mismo son las 4 y media de la madrugada. Con los amigos muy lejos y sin pareja apenas tengo contacto físico con nadie. La falta de un abrazo cariñoso y demás se vuelven espectacularmente grandes. Niveles astronómicos. El sábado vi a una amiga y el lunes a otra, llevaba a ambas más de un mes sin verlas y las abracé mucho.¡Mucho, madre mía! Y lo valoré más, como suelen pasar en estas cosas.

Hoy he leído un artículo sobre las ventajas de dormir desnudo. Se alcanza el sueño profundo. Dormir con otra persona también desnuda tiene muchísimas ventajas. Este invierno, a diferencia del pasado, he dormido vestido todas las noches. Duermo muy mal, pero eso se remonta hasta el verano. Estoy escribiendo esto porque me he decidido levantar de la cama porque estaba hecho un manojo de nervios que no se dormía, pero quería acostarme pronto para mañana intentar madrugar algo. Al final he desistido, me he hecho un vaso de leche con cereales y aquí estoy, escribiendo. También como alternativa a no jugar ya que, si me pongo a jugar, tardo aún más en acostarme de nuevo, porque jugar me activa. En definitiva, que en éste momento lo que mejor me vendría es un buen cuerpo desnudo junto al que dormir. Dios, de solo pensarlo siento ese calor bueno en mi pecho. Ese calor profundo y tranquilizador.

Ahora añoro a esa persona con quien compartía eso antes. Me encantaría volver a tener eso, pienso. Pero cuando lo pienso más tiempo recuerdo la realidad y se me quitan las ganas. Es una dualidad, una discordia, una dicotomía mental que me vuelve loco, pero ahí está, esa batalla está rellenando el vacío de la soledad. Cuando comienzo a añorar el calor de su cuerpo la realidad me golpea diciéndome que ella está experimentando ya eso, pero con otro. Y no otro cualquiera. Además ahora ya sé que ella le buscó. Lo que debería ser una razón más para olvidar, en realidad se convierte en un golpe más a mis moribundos sentimientos hacia ella. Ya estoy cansado de pelearme contra mis sentimientos. Ahora simplemente los dejo estar. Confío en que mi corazón acabará cansándose de recibir golpes para nada. Él habla pero no recibe respuesta. No la respuesta que él necesita.

¿Cuál es la respuesta? No la hay. No hay un modo de proceder que lo arreglase todo. La respuesta, por decirlo de algún modo, es que mi corazón lata en melodía, sintonía o al unísono con el mío -que caminemos en la misma dirección, utilícese la metáfora que más convenga-. Pero si no laten igual, no funciona. Cuando lo dejamos llevaba mucho tiempo sintiendo eso, desincronía, pero se desincronizó demasiado tras cierto evento. Ahí vi claro que nuestros caminos eran demasiado distintos -caminos, formas de pensar, actitudes ante la vida, utilícese la que más convenga-.

Aun así no puedo evitar pensar en lo que sincronizábamos bien. Pero que muy bien. Como dormir juntos. Lo añoro tanto... Lo añoro tanto que ahora mismo estoy dudando de si es más grande la añoranza y las ganas de volver a vivirlo a el dolor que me causa saber que ella ya vive eso con otro. Esa dicotomía, dualidad, me está volviendo loco. Pero prefiero esa locura a la soledad, prefiero morir de amor a morir de frío.

En fin, creo que toca volver a dormir.

Esta noche dormiré vestido.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Lo que puede llegar a dibujar uno

Siempre me he considerado un negado para el dibujo, pero aquí hay algo que, a nivel puramente de dibujo, supera las expectativas que tenía con mi propia capacidad. Nunca me creí capaz de dibujar algo así, pese a lo simple que es. Pero era solo cuestión de ponerse, como con todo.

La idea fue surgiendo de improviso, hace justo una semana en uno de esos días de clase. Primero el ojo, luego la boca, después la nariz. Ahí vi el resto del dibujo y tuve claro que la mitad estaría oculta. Así salió el resto.

Me gusta el resultado. El personaje no se sabe con seguridad si es hombre o mujer, lo cual siempre me ha dado mucha rabia de otros dibujos pero me gusta de éste. Como oculto o escondido tras una puerta abierta, está mi personaje, demacrado, dolido, angustiado.