sábado, 28 de junio de 2014

Pero es ella

Es MUY duro dejar atrás a alguien a quien quieres. Mucho más duro dejarla atrás si sabes que ella también te quiere, y quiere estar contigo. Que en el fondo de su ser espera a que vuelvas a por ella. Que vayas como un príncipe azul a por ella, a cogerla entre tus brazos, decirla que la amas y que todo irá bien a partir de ahora. O ni siquiera ser un príncipe azul, ni decir nada; bueno, sí, decir que vuelves para quedarte para siempre.

Cuantos más días pasan y más lejos está ella, mi corazón entiende menos la distancia. Lo bueno de ella es cada día mejor que el anterior, y lo malo es solo una tontería que le da encanto.

Allí estaba hoy ella. Y yo. Nuestra graduación. No pude saludarla ni verla de cerca, llegué a y 29.

La buscaba entre los asistentes pero no la encontraba. Cuando salió al escenario fue cuando la reconocí. Cómo cambian las mujeres con vestido, tacones y otro peinado. Ella no era la más despampanante de las mujeres que habían allí. Pero no le hacía falta, le bastaba con ser ella.

Caminaba diferente, debido a los tacones; seguro que no iba cómoda. Tenía una media sonrisa: alegre por la graduación, pero nerviosa por salir al escenario. Todo en apenas unos segundos.

Después de eso, vino ese sentimiento que todavía me invade.

Melancolía. Añoranza.

Cuando me tocó subir al escenario y mirar al público, no pude evitar echar una mirada directa hacia ti. Sabía donde estabas sentada, y estoy muy seguro de que te diste cuenta. Mirada de "te he visto, sé que estas ahí".

Mirada de sociópata, de alguien que juega contigo, con tus sentimientos. De un idiota que no puede dejarte atrás. Te deja atrás pero te sonríe de vez en cuando, enganchándote, tirando de esa cadena invisible para mantener algo de ti. Provocando que te acuerdes de mí esta noche, porque te conozco lo suficiente para saber que es así. El alcohol te ayudará. Yo no he ido a la fiesta, tú sí. Últimamente me arrepentía de no ir, hoy más que nunca, pero fríamente creo que es mejor así.

Creo, creo que todo esto es porque siento que es de verdad el fin. Dejaremos de vernos. Tú dejas la facultad, nuestros caminos no se cruzarán más. Nuestras vidas cambiarán mucho a partir de ahora y, en esa gran incertidumbre que es el futuro para los dos, lo que teníamos más seguro se ha ido. Y, simplemente, que el otro se ha ido, tú te has ido.

Cuando pensé "no es la más despampanante de las chicas" me dolió la rapidez de la respuesta: "da igual, es ella". No le hace falta. Ser ella supera cualquier tipo de belleza física. Supera que ande diferente con tacones, supera sonrisas divididas. Supera todo.

Me esfuerzo porque no me supere. Por no enviarte un mensaje, por ejemplo. Aunque seguramente hablemos mañana, pero hacerlo hoy por mi parte sería demostrarte mi ahora absoluta debilidad. Me siento muy frágil hacia ti, vulnerable, y no quiero confundirte más. No quiero darte más mensajes contradictorios. Después de todo puede que no sea un loco sociópata.

Lo gracioso de todo es que tú no sabrás de esto probablemente nunca. Quizás sea mejor así, y que liberes esa cadena invisible que nos ata. Aún.

En mi recuerdo quedará esta noche, no como la noche de mi graduación, sino como la noche de mi graduación en la que te vi y pensé: "No será la mejor de todas, pero es ella".

domingo, 22 de junio de 2014

Asustado de mi ombligo

En días como éstos me siento especialmente, extrañamente solo. Con la sonrisa triste y cansada de "yo me lo he buscado", no fustigándome, sino comprendiendo la cruda realidad.

Los pequeños detalles del día a día. Las cosas que veo en el trabajo no tengo realmente con quien compartirlas. Bueno, sí que tengo gente con la que hablar, pero no siento que me entiendan realmente y tengo la asquerosa convicción de que me escuchan porque les hablo, no porque realmente les interese. Pienso "si les interesara me preguntarían", y cuando estoy cansado de esperar a que dejen de hablar de sí mismos hablo yo. Es posible que sí se interesen por lo que les digo, incluso que lo entiendan, y que mi percepción de que me escuchan "por cumplir" sin interés real no sea más que el reflejo de como soy yo con ellos.

No lo sé.

Temo mucho por que mi ego esté creciendo. Creciendo demasiado. Además, solo el ego, porque la autoestima sigue más o menos igual.

Los problemas de casa, mi familia, saltan todas mis alarmas cada vez que veo a alguno de ellos discutir con otro. No quiero eso, no quiero nada de eso. Discutir es normal, necesario y la forma de solucionar los problemas, lo sé. Pero cuando les oigo discutir sobre los mismos temas de siempre me hunden, años y años con los mismos temas enquistados, o con los mismos hábitos repitiéndolos una y otra vez tristemente.

Ya no me siento tan identificado con otras personas como antes. Veo que tengo gustos y sobretodo visiones de la vida muy distintas. Personas que antes para mi eran modelos a seguir, ahora son lo que realmente son: personas, con sus múltiples defectos y virtudes. Estoy ganado seguridad en mí mismo y aprendiendo, eso sí, pero estos cambios me alejan inevitablemente de otras personas.

Cada vez me cuesta menos decir no. Que no quiero. Eso me aleja de otros emocionalmente. Y para mí lo emocional es prácticamente todo.

No tengo con quién expresar mi aprendizaje en el trabajo. Estoy viendo que es mucho, muchísimo. Esa inteligencia latente que estaba convencido tener está manifestándose y me encanta, pero al mismo tiempo me asusta. Veo a la gente que viene a consulta, conforme cuentan su vida elaboro hipótesis, veo los patrones que otras tantas personas con problemática o situación similares tienen, y casi todo se cumple, y lo que no, entra de lleno a mi memoria. -No tengo esa mala memoria que vendo a los demás, es mi pereza junto a la extrema exigencia hacia los demás lo que hace que pocas cosas las considere suficientemente interesantes para memorizarlas-.

Una vez más me da miedo, mucho miedo, a que mi ego esté creciendo a niveles desorbitados. A que lo que creo que veo sea solo una creencia y me esté equivocando. A que matice mis pensamientos y los distorsione con la realidad. A que mi inteligencia no sea sino arrogancia disfrazada. A que cualquiera que pueda leer esto le esté dando asco, rabia o pena.

Y la ironía, como siempre, me escupe a la cara. Tenía a alguien que me entendía como ninguno, con quien podía hablar todas estas cosas, capaz de ver muchas de esas tantas cosas que yo veía. Y la saqué de mi vida. ¿El motivo? El de siempre: quiero más. Como he dicho antes, mi nivel de exigencia con la gente, con las cosas, con la vida creo que no hace sino crecer. Lo peor de todo es que creo que me va mejor, que estoy más en orden con lo que realmente quiero y, sobretodo, con quien soy.

Me daría mucha rabia abrir los ojos, mirar al espejo y ver a una persona arrogante o con el ego henchido. Yo creo que no, estoy bastante convencido de que no. Pero me analizo y veo todos los ingredientes, preparativos, y condiciones suculentamente ordenadas y dispuestas para que caiga en eso, en esa auto-contemplación masturbatoria, caricias a mí mismo y besos en el hombro.

En momentos como éste, donde veo cada vez más y más cosas, me encantaría continuar con mi antigua acompañante para contar todas y cada una de esas cosas. Pero acabo de recordar ese vicio de mi familia, el de repetir los problemas enquistados años y años, discusiones en las que el problema no se resuelve sino que ahonda más una herida que nunca cicatriza del todo. Los motivos están claros. Pero la soledad y necesidad de compartir sigue ahí.

Sin duda esta es época de cambios para mí. No cambios repentinos en unos días por importantes decisiones. Sino cambios paulatinos debidos a actitudes tomadas que influirán a largo plazo para toda mi vida. Quién soy, cómo soy, con quíén estoy y qué haré en mi vida. Cada vez tomo más conciencia de todo, pero no por ello dejo de necesitar evadirme de todo con mis videojuegos constantemente -en los cuales también cada vez tomo más conciencia de la mecánica y consigo unos resultados de los que yo mismo me sorprendo, muy buenos resultados para la "poca" dedicación-.

Tengo miedo de convertirme en una persona huraña y solitaria. No sé como pero tengo que trabajar en evitar eso. Me basta querer algo para conseguirlo -que dependa solo de mí, claro-, así que seguro que lo consigo.

Mi lema sigue siendo el mismo, bueno, mis lemas:
-No estancarme
-Ser feliz