miércoles, 23 de junio de 2010

¡Sorpresa!

A veces los resultados no esperados te enseñan mucho más que los resultados deseados.

Hoy me ha ocurrido eso, y me alegro por la parte de la enseñanza, pero me duele por el fracaso. Por suerte el segundo se irá con el tiempo y el primero formará parte de mí.

Estoy muy sorprendido, ahora encuentro sentido a muchas cosas que ni les buscaba explicación y así puedo pasar página mucho más convencido de lo que lo hacía ahora. Autobienvenido a una nueva etapa.

jueves, 17 de junio de 2010

You’ll never walk alone

El título de la entrada es el lema de un equipo de fútbol inglés, el Liverpool. Desde que me enteré de esto, siempre le tengo un cariño especial a ese equipo (con especial me refiero a la cantidad de cariño que se puede sentir por una organización extranjera formada por gente que no conoces de nada, jaja).

Me ha venido a la mente cuando he querido ponerle título a la entrada sobre la que estoy escribiendo.

Hoy, me he dado cuenta de una cosa. Últimamente me voy dando cuenta de cosas, pero esta quiero expresarla. De lo que me he dado cuenta es de que estoy solo.

En términos relativos claro, porque es obvio que tengo muchas personas que me rodean. Pero a la gente a la que me refiero que no tengo, y por tanto puedo decir que estoy solo, es a los amigos.

Pero definamos primero lo que es para mí un amigo. Un amigo es para mí una persona en la que confiar y que confía en ti, con la que nos divertimos juntos y poder dialogar de muchos temas de interés para los dos. Dentro de la confianza incluyo muchísimo respeto (que los principios básicos de las dos personas sean compatibles) y amor (en la forma que se puede amar a un amigo: teniéndole cariño, preocupándote por su bienestar y buscándolo para pasar tiempo juntos).

Pues bien, hoy me he dado cuenta de que no tengo a nadie así. Y me pone muy triste. Cuando escribí la anterior entrada fue porque no tenía a ningún amigo a quien contarle lo sucedido, por qué me sentía así. Más tarde lo entendí y me entro esa tristeza.

Y ante esto, y tras unas buenas horas de solo escuchar música y asimilar conceptos nuevos para mí, vi las dos alternativas. Una era rayarme, deprimirme y culpar al mundo de mi mala suerte. La otra era aceptarlo, aceptar a mi soledad como esa parte de mí mismo que quiere un abrazo de amigo, y aprender a vivir con mi soledad; pero eso sí, sabiendo que en el largo trayecto de la vida podría aparecer algún amigo al que no debería cerrarme y dar lo mejor de mí mismo para mantenerlo.

La primera era la más fácil de tomar, y la que el momento más me pedía elegir. Pero al ver a mi soledad como una parte de mí mismo me di cuenta de que no debía hacerme más daño, que como ya me ha demostrado la vida hay que ser fuerte. Así que elegí la opción difícil y que requiere mucho esfuerzo.

Con esta nueva mentalidad intento afrontar mis relaciones sociales. Espero tener tenacidad suficiente para acostumbrarme y no sucumbir antes a las relaciones superficiales, esas en las que la gran correspondencia en un momento dado te hace sentir muchísima ilusión en la persona que tienes delante de ti, y tan peligrosas son porque cuantas más correspondencias hay entre los dos más empiezas a creer que es esa persona que estabas esperando tanto tiempo y que no esperabas encontrar (llámenlo alma gemela, media naranja o cualquier cosa que intente justificar una gran afinidad en muy poco tiempo).

En mi adolescencia sucumbí a varias de esas, que para colmo luego confundí con amor, y lo pasé muy mal. Creo que con eso no debo preocuparme demasiado, tengo bastante experiencia, pero ante la soledad el alma se vuelve débil, por mucha confianza en uno mismo que se tenga.

Por suerte siempre estará el colegueo. Esos buenos ratos en los que divertirse como objetivo principal, charlar de cómo nos va en la actualidad y de vez en cuando compartir algún momento especial. Además, ser colega es el paso anterior para ser amigo, así que nunca me cerraré a tener colegas y a que éstos se conviertan en amigos. ^^

Y para finalizar, quiero evitar comentarios de sorprendidos por esta entrada al no considerarlos amigos. Antes de nada quiero recordad que esto no lo digo en absoluto para hacerme oír, para echar en cara y ni mucho menos para buscar respuesta de los demás; lo hago porque me hace sentir bien y en paz conmigo mismo. A lo que iba.

No considero amigo a aquel que no se ha preocupado por mí lo suficiente como para perder el contacto. Me refiero a vernos o hablar de vez en cuando. Probablemente yo tampoco insistiese demasiado en ello, comparto la culpa.

Tampoco entrar los que, sabiendo que estaba en una mala época de mi vida, se preocuparon en quedar en hablar conmigo.

Menos aún a los que sabiendo que estaba en una mal momento intentaron aprovecharse de mí para conseguir lo que deseaban en ese momento.

Y para finalizar tampoco considero amigo a aquellos que si yo no busco ellos no me buscan o dicen que no tienen tiempo pero quedan con otras personas y además saben que yo hago siempre un esfuerzo extra (ya no valorado por ser siempre) por quedar.

Al resto que no considero amigo es porque por desgracia nos separan miles de kilómetros como para tener una amistad. Pero siempre nos quedarán las posibles visitas de fin de semana o de verano. ^^

Espero que nadie se haya ofendido, no es mi intención. Y como dice una personita, lo último que quiero es daros pena, así que si lo sentís evitad mostrarlo que me ofenderé. XD

Cuídense mucho y traten bien a su soledad, es bueno saber llevarse bien con ella para estar en paz con un mismo y no buscar compañía a la desesperada. Nos leemos.

El enemigo juega en casa

Hay pocas cosas peores que en este mundo que tener al enemigo en casa.

Te obliga sin explicación racional que debes guardar tus principios y obedecer los suyos. Y no te atrevas a cuestionar sus principios, pues sus argumentos son tan incoherentes como sus principios.

Dos consejos, amigos:
1. Estad todo el tiempo posible fuera de casa, porque con el tiempo iréis adquiriendo hábitos propios del enemigo, por el mero hecho de convivir con él.
2. En cuanto podáis, cambiad de casa.

Pero antes de nada, amigos, tenéis que responder a una pregunta: ¿para vosotros cuál es vuestra casa?

miércoles, 16 de junio de 2010

Perdidos

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Aunque con un día de retraso, ayer fue el segundo aniversario de este blog. No pude actualizar porque hoy mismo he tenido un examen (el cual ya me han dicho que he aprobado ^^).

Y una buena forma de celebrar estos dos años de blog es homenajeando el final de la serie Perdidos (Lost).

Esta serie me ha gustado muchísimo, probablemente sea mi favorita. Y es debido a que tiene prácticamente todos los componentes que a mi me gusta ver en una serie y de forma muy bien colocada. De hecho, el éxito que ha alcanzado esta serie es gracias a la variedad de géneros que hay dentro me un mismo capítulo: tiene mucha intriga, mucha acción, sus momentos de amor, muchísimo misterio, algo de misticismo, y lo que más me gusta a mí: filosofía, pero en su justa medida, sin llegar a cansar. Todos estos componentes hace que cada momento de la serie tome un carácter diferente, para así y gustar a todos no cansar dado que es muy larga (6 temporadas con el mismo argumento).

Lo que más me gusta de la serie es el argumento y cómo lo muestran. La alternancia entre el presente de la isla y los flashback es adictivo. Así, conforme vas conociendo a un personaje, vas viendo su vida antes de llegar a la isla y entendiendo porqué se comporta así en la isla. ¿Quién no pensó en los primeros capítulos que Sawyer es un capullo y Locke un lunático?

Esta serie muestra que en el mundo no hay buenos y malos. Ser de los buenos es solo una posición, un punto de vista. Y los malos cuando los conoces no son tan malos, tienen sentimientos y al final hacen lo mismo que todos: luchar por sus objetivos. Y tanto buenos como malos todos están asustados.

Me cuesta decir cuál es el mejor personaje. Creo que todos son grandes personajes, todos tienen una personalidad y una historia muy bien curtida, además, como son tan diferentes y tantos estoy seguro que todos los espectadores se sienten identificados con rasgos de algunos personajes. Ser un hombre de ciencia como Jack, un hombre de fe como Locke, agresivodefensivo como Sawyer o dura como Kate. Perdida como Claire, buscando una nueva oportunidad como Charlie y muchos más.

Personalmente el personaje que más me gusta y con el que me siento más identificado es Desmond. Su historia fue la que más me caló con diferencia.

Otros personajes a los que tomé mucho aprecio en la sexta temporada tras conocer su historia son Jaboc y el Locke de la 6ª temporada (evito spoilers). Su historia, tan bíblica me pareció algo digno de aprender.

El final, al contrario que a la mayoría, a mí me cautivó, me emocionó y me dejó destrozado. Me parece un final precioso y a la altura de la serie. De hecho, creo (opinión personal sin ánimo de ofender) que la gran mayoría de gente que no le gustó el final es porque no es lo demasiado profunda para apreciarlo, o demasiado superficial, que empezó a ver la serie porque estaba de moda, no tenían nada mejor que hacer o les gustan los tios buenos de Jack y Sawyer, o saber el argumento por pura curiosidad, sin pararse a pensar en el transfondo filosófico que tiene.

Es por ello que le pongo un 10 a esta serie.

Y me despido con la probablemente mejor frase de la serie:

Locke: ¡Este es mi destino!

"¡No me digas lo que no puedo hacer!" Todos podemos conseguir lo que nos proponemos, sobretodo si es una causa noble.