miércoles, 30 de septiembre de 2009

El sentido de la vida

Elijo el sentido de la vida como primer tema a tratar según las propuestas que me habéis hecho. Este tema está propuesto por Cantnoy. Lo he elegido básicamente porque es el tema más subjetivo de los que me habéis hablado, por lo tanto filosofando puedo decir algo con bastante sustancia; mientras que para los otros temas quiero informarme un poco más antes de tratarlos. Ya sabéis que esos temas serán tratados en el futuro, y que en la parte de comentarios de esta entrada podéis hacer más sugerencias de temas. (Para más información pinchad aquí).

Por otra parte quiero señalar muchísimo que en este tipo de entradas no pondré "yo creo que...", como suele ser habitual en mis entradas, sino que directamente lo afirmaré, no imponiendo mi pensamiento, sino sobreentendiendo que es mi opinión. Sólamente mi opinión. Aclarado esto, empiezo.





El sentido de la vida

El sentido de la vida es ser feliz. Y durante todo este artículo os contaré porque lo pienso.

Sin tener en cuenta lo puramente biológico, como alimentarse o sobrevivir, la vida de las personas tiende a evolucionar, a cambiar. Y ese cambio las personas intentamos guiarlo hacia un cambio a mejor o cambio positivo. ¿Por qué? Porque todos deseamos estar mejor de lo que ya estamos ahora mismo. Unos lo llaman egoísmo, otros espíritu de superación; pero lo que sí es cierto es que las personas siempre queremos más, queremos tener más de lo que nos gusta y de lo que nos hace sentir bien. Vamos, que siempre queremos estar mejor de lo que estamos antes y nunca empeorar. Parece sencillo, pero entender la verdadera importancia de esto requiere cierta abstracción y sobretodo observar que todas tus experiencias concuerdan con esto, y eso sí que es difícil.

La felicidad es un ideal y, como todos los ideales, es imposible de lograr. Pero es el hecho de creer en ella, de tener fe en que existe, lo más importante. Es lo más importante porque creyendo que la podemos conseguir nos fijaremos una meta: lograr la felicidad. Y fijarse metas es el principio del camino. Todos tenemos metas, objetivos en la vida, sin los cuales nos sentiríamos vacíos y ansiosos de llenar ese vacío. Nos fijamos metas porque queremos más, queremos tener más bienestar, sentirnos mejor. Y el hecho de fijarnos metas para sentirnos mejor es, en abstracto, buscar la felicidad. La felicidad como ideal es el estado máximo de bienestar, por eso la ansiamos. No podemos tenerla porque nuestra propia condición de querer siempre más nos impide tocar techo, tener un límite, que en abstracto sería la felicidad. Por eso nunca podemos llegar a la felicidad absoluta, es comparable a intentar contar hasta infinito.

No sabemos muy bien qué es el número infinito, pero el concepto abstracto sí que lo entendemos, porque si yo os dijera que empezaseis a contar a infinito contaríais los números cada vez mayores, y esos números serían sucesivamente más próximos al infinito.

Pues igual ocurre con la felicidad. Es inalcanzable, pero si empiezas a buscarla, a caminar hacia ella (a contar en el caso del número infinito), ¿no estaremos cada vez más cerca de ella?

Entonces, si las personas buscan aumentar su bienestar, que es lo mismo que buscar su felicidad; y si las personas buscan la felicidad cumpliendo objetivos de vida, concluyo en que la felicidad es la meta que recoge, engloba, abarca todas las metas que tenemos en nuestra vida.

Tener un camino, unos objetivos, unas metas es lo más importante para la felicidad. Tener un camino viene de que el hecho de caminar es movimiento, y el movimiento, el CAMBIO es necesario en nuestra vida. Las personas que no cambian nunca se condenan a repetir los mismos errores. Todos alguna vez hemos sentido que no queremos cambiar nunca, porque así podremos repetir los buenos momentos, aunque también se repitan los errores. Esa es una idea equivocada, ya que los propios momentos que queremos repetir son únicos (ya que todo está sometido al cambio), y los errores harán cada vez más daño debido a la frustración que ocasiona no saber qué hacer, no tener la solución al problema. ¡Búscalo! ¡Muévete! ¡Camina! ¡Cambia! Todo acaba en lo mismo, en cambiar (a mejor) para sentirse mejor. Nos aburrimos de hacer siempre las mismas cosas, la rutina es algo que tiende a evitarse, porque todo eso conlleva no cambiar. Y necesitamos cambiar, aspirar a más, aspirar a más felicidad.

¿Y por qué la felicidad es el sentido de la vida? Porque el camino que lleva hacia la felicidad es lo que nuestra vida tenga un porqué, un sentido. Una persona sin camino, sin objetivos estará siempre triste, aburrida, yendo de la televisión al ordenador, y de comer a dormir. Una persona sin objetivos sentirá carencias, falta de algo, ese cosquilleo en el estómago que te dice “¡aquí pasa algo!”. Y ese algo es que necesitas cambiar, porque no te hace bien lo que haces y tú tampoco lo quieres, aunque no te des cuenta. Es muy típico decir “yo no voy a cambiar nunca” o “no necesito cambiar”, todos tenemos una parte de nosotros que no quiere cambiar, pero lo que te ocurre es que esa parte de ti en un pasado le costó tanto llegar al punto de bienestar o felicidad en el que está ahora que tienes miedo de que todo ese esfuerzo se pierda, o simplemente no te apetece esforzarte lo suficiente para cambiarlo “porque no me compensa”. Error. La comodidad y la pereza son aliados del no-cambio. Todos, alguna vez que “nos la hemos jugado”, es decir, arriesgado algo muy valioso (que nos daba mucho bienestar) para intentar conseguir algo que vale más para nosotros y, ¿a que siempre “nos ha compensado” y nos hemos sentido orgullosos de nosotros mismos por tener la valentía de intentarlo? Pues así con todas esas cosas, por rígidas o pequeñas que parezcan, que queden paralizadas en nuestra vida.

Generalizo tantísimo por una muy buena razón: porque cada uno tiene sus propias cosas que le hacen sentir mejor, mejora su bienestar y por tanto le hace más feliz. Todos y cada uno de nosotros es diferente al otro. Un error muy frecuente es creer que lo que te gusta es lo verdaderamente bueno, lo correcto, y que lo demás no vale (ejemplo: el tipo de música que te gusta). Se debe a que somos diferentes. Las personas que piensan así (todos en algún aspecto) caen en ese error porque ese tipo (de música, por ejemplo) es el que más le gusta, más le agrada, más bienestar y por tanto felicidad le produce, y creen que a todos les debe pasar igual porque les da mucho bienestar.

Es por esto, por lo que creer que algo es así o debe ser así es un error. Es más, algo que no cambia nunca, el no-cambio en sí, es un ideal, y por tanto es imposible de lograr. ¿Por qué? Porque el mundo es así, todo está relacionado, y las continuas relaciones e infinitas combinaciones de relaciones permiten que el mundo sea como lo conocemos hoy.

En resumen: es un ciclo. El sentido de la vida es lograr la mayor felicidad posible, la felicidad se consigue cumpliendo objetivos de vida, y los objetivos de vida son lo que dan sentido a la vida.
Cada uno tiene sus propios objetivos y por tanto dar sentido a nuestra vida consiguiendo la felicidad es un camino totalmente personal. Solo tú puedes cambiar todo lo que hay en tu vida. No hay una ecuación de la felicidad o una explicación científica válida para todos.

Y contestando explícitamente a lo que me preguntó Cantnoy:
¿Cuál es el sentido de la vida? La felicidad.
¿Cuál es tu propio sentido de la vida? Cumplir mis objetivos para lograr la felicidad.

Para que entendamos mejor toda la teoría abstracta que he dicho anteriormente, voy a aplicármelo a mí mismo. Cual es el sentido de mi vida.

Desde que era un niño siempre me he preguntado el porqué de las cosas. Mi madre me recuerda mucho que con solo cinco años le pregunté a ella y a mi padre que porqué la Tierra era redonda y no cuadrada. Me dieron una respuesta que años después, en el instituto, me di cuenta de que no era totalmente cierta. Lo importante es que me dejaba maravillar por la inmensidad de este mundo, las múltiples preguntas y múltiples respuestas a una sola pregunta que se podían formular.

Avanzaban los años, y esa chispa de curiosidad se iba apagando. Iba siendo sustituida por la televisión y sus dibujos animados, por las limitaciones de conocimiento que da el colegio y por el afán de jugar y divertirme sin cesar a casi cualquier cosa. Las preguntas eran progresivamente sustituidas por esas cosas que me daban bienestar en ese determinado momento.

Cuando llegué a mi adolescencia, mi curiosidad estaba al mismo nivel que mis ganas de estudiar, es decir, por los suelos, bajísima. Pero fue en esta etapa donde apareció algo de mí que hasta entonces no existía o estaba inactivo. ¿Cómo describirlo…? Era la necesidad de tener respuesta a todo lo que me preguntaba, en ese mismo momento, y saber que no tenía la respuesta en mi poder me hacía creer que nunca encontraría la respuesta. Tras pensar y pensar llegué a creer que simplemente no existían respuestas a mis preguntas. Y entonces me invadía una desesperación y desasosiego que daban ganas de llorar y gritar a la vez en mi interior. Era la primera vez que sujetaba mi cabeza porque me pesaba mucho de tanto pensar, echaba humo, y ninguna respuesta concluyente. Me daban ganas de golpearlo todo, se iban las ganas de comer y apenas podía dormir porque la tortura interna era continua. Era la primera vez en mi vida que entraba en la filosofía: “¿Quién soy? ¿Qué es el mundo? ¿Por qué vivo? ¿Qué es la vida? ¿Cuál es el sentido de la vida?”

No obtenía respuesta.

Cansado de buscar, decidí seguir con mi vida, sencillamente eso. Dejar de pensar, amargarme, solo actuar, ya que si actuaba conseguía tener mi mente ocupada y dejar de pensar.

Pero de ahí surgió la respuesta. De actuar. Empecé a moverme, a hacer cosas, a reaccionar, a atreverme a hacer cosas impensables para mí hasta entonces. De la mayoría me avergüenzo, y de unas pocas me siento orgulloso. Pero de las que me avergüenzo no me arrepiento, porque fueron necesarias para llegar a las otras. De las que me siento orgulloso son el resultado positivo de esforzarme por conseguir algo mejor para mí. Estaba empezando a fijarme objetivos, seguir un camino pese a que no tenía muy claro a donde llegaría. Lo importante era moverse, ya que quieto solo veo lo que hay en mi alrededor, pero si me movía veía cosas diferentes y, con fe, tenía la esperanza de hallar respuestas, sobretodo a una: ¿Cuál es el sentido de mi vida?

Hasta hoy, casi sin darme cuenta, fui formando una persona muy diferente a la que era entonces. (Eso típico de “si vieras como era antes fliparías”). Acepté que el mundo cambia, y que si actúo con sabiduría y fuerza de voluntad puedo guiar esos cambios por mi camino para que sean cambios que mejoren mi vida, que me ayuden, cambios a mejor.

Y en el día de hoy, a 30 de septiembre de 2009, puedo decir que todavía no sé cual es el sentido de la vida científicamente hablando, porque la felicidad no existe y mi ansia de querer siempre más no se conforma sabiendo que nunca llegaré a tenerlo todo. Lo que sí puedo decir es que sé la mejor forma de guiar mi vida y, para mí, la mejor opción es la verdadera. Porque persigo ideales, y los ideales no existen al menos en este mundo. Pero sí existen en el interior de las personas (en su alma, corazón, mente, pensamiento, llámalo como quieras). Por tanto, en mi interior, sí existe el sentido de la vida, sí existe la felicidad.

Mi forma de llegar a la felicidad es tan íntima y personal que prefiero no decirla aquí. Pero diré en qué se basa. Se basa en el amor, recibido y dado a ciertas personas; en mis aspiraciones profesionales, que ahora mismo las más inmediatas son sacarme la carrera y seguir aumentando mi cultura general por cuenta propia; y en expresarme, artísticamente (teatro) como mi pensamiento (su mayor componente es este blog, por eso le tengo tanto cariño a él y a todos los que formáis parte de él). Y que todos ellos están abiertos al cambio.

Parece simple, pero no lo es. Al igual que no os será simple encontrar vuestros propios objetivos, vuestra propia felicidad.

Así, a corto plazo, os animo a que retoméis todas esas pequeñas cosas que os hacían sentir bien (dibujar, escribir, tocar un instrumento musical, etc.) e intentéis resolver los conflictos que tengáis con personas cercanas a vosotros (familiares, ex-amigos, etc.), Y a largo plazo, que tengáis una idea más o menos clara sobre a qué quieres guiar tu vida profesionalmente (lo que realmente quieres estudiar o trabajar) y sobretodo cambiar la forma de pensar y actuar ante la vida con el objetivo de conseguir una forma de pensar mucho más abierta al cambio, y así poder aprovecharte de todo lo que puedes cambiar con tu nueva actitud.



Siento mucho haber escrito tanto pero un tema así lo merecía, y mucho. Invito a todo el que quiera (Óiko, Malw, Cantnoy y demás) a que haga una entrada en su blog acerca de esto, insistiendo especialmente en su propio sentido de la vida.

Y para todos, independientemente de la confianza personal entre nosotros, me ofrezco para ayudaros en cualquier problema que os ofrezca la vida, ya sea en plan abstracto o de un caso concreto. Contad conmigo, sé lo que es sentirse solo y lucho porque nadie tenga que sentirse así.

Moveos, la felicidad existe, pero solo si en vuestro interior creéis firmemente que existe.

martes, 22 de septiembre de 2009

De vuelta a la Universidad

Ayer comencé la universidad. Fueron todo presentaciones. Y hoy más presentaciones y en algunas asignaturas clase.

Lo que más me ha llamado la atención de este curso es que el número de universitarios que somos este año es menos de la mitad que el anterior. Cuando entré a clase y vi tan "poca" gente, no daba crédito hasta que entró el profesor, cerró la puerta y, efectivamente, éramos los que estábamos. Bien es cierto que en todas las carreras de primero a segundo se nota el cambio por los que se dan cuenta que la universidad no tiene nada que ver con el instituto. Pero mi plan de estudios de dos carreras, ADE y Derecho, se ha cobrado más víctimas por la dificultad añadida que tiene estudiar dos carreras al mismo tiempo. Muchos, lo que hacen es pasarse a Derecho solo o ADE solo, ya que la presión es bastante dura (si pretendes aprobar todo, claro), y más aún sabiendo que nosotros somos la última promoción de licenciatura, por eso de que entra el plan de Grados de Bolonia. Así, entre los que se cambian de carrera, los que estudian solamente una de las dos asignaturas, los que quieren empezar de nuevo la carrera con Grado (ya que al ser un año menos en grado acabarían el mismo año la carrera), y los que se cambian a ADE solo o Derecho solo de Grado; todos juntos nos han dejado en un número "reducido".

Otra cosa, ya más personal, que me ha afectado bastante es que por alguna circunstancia u otra mi grupo de amigos de clase TODOS han dejado de ir a mi grupo. Una se cambia de carrera, otros dos al grado de ADE y Derecho, y la última se va a otra Universidad. Así que este año me toca hacer nuevos amigos, con lo que me cuesta a mí tomar confianza con la gente. :S Y si a eso añadimos que ya todos tienen sus amigos del año pasado el resultado me da miedo. Sobretodo porque hay dos asignaturas en las que hay que hacer trabajos en grupo... Espero que me vaya bien, desde adolescente nunca se me dio bien hacer amistades con gente corriente, ya que no me gusta salir de fiesta, ni tengo la mentalidad típica de cualquier chico, mis gustos son atípicos, no soy extrovertido y demás cosas.

Por otra parte, el balance de 1º ha sido de 7 sobre 12. Es decir, que de las tres que me presenté en septiembre solo he aprobado una, por suerte la que era anual, así sólo (¡¿SÓLO?!) me quedan 4 asignaturas cuatrimestrales y 1 anual. Más las 12 del nuevo curso en total... 17 asignaturas. Si a eso le añadimos que tras el año que se imparte la asignatura de licenciatura solo tengo dos años para aprobarla por esto del cambio de plan de estudios, tengo la presión de que si no en este curso, en el que viene debo aprobar todas las de primero. Aunque no creo que necesite tanto tiempo.

Entre lo de los amigos y las asignaturas debería estar nervioso, ansioso, con el pelo cayéndoseme, arañándome la cara, etc. Pero no, no sucede nada de eso. Por alguna razón que sospecho que está relacionada con mi evolución interna como persona, sé (no es que lo crea, lo sé) que saldré victorioso.

En estos dos días, especialmente hoy que he tenido clases, me noto con la mente activa, receptiva, que capta las ideas y las asimila sin agotarse demasiado. Eso no me ocurría el curso pasado, que hasta los exámenes de Junio no empecé a notar esta sensación.

Hay una asignatura que, curiosamente, se imparte con las directrices de Bolonia: algunas clases son no presenciales, prácticas cada tema... Pero con ventajas al no ser esto Bolonia: muchas menos prácticas que los de grado, y evaluación continua. Sí, me voy a sacar la asignatura poco a poco. Cada dos temas, examen. Eso me va a venir de perlas, no solo porque Derecho Internacional Público sea una asignatura de empollar, sino porque será el principio de tomar hábito de estudio.

Por otra parte, otra asignatura, dicen que la más difícil de Derecho Civil, Derecho Civil II: Obligaciones y contratos, la profesora nos ha concienciado muy bien de que si no se estudia al día es inevitable el fracaso.

Esto es serio. Y estoy serio. Mis padres hace una semana cumplieron su promesa de regalarme un portátil. (¡¡POR FIN!!) Pero tengo la mentalidad que tenía el curso pasado para cuando consiguiese el portátil. Antes pensaba en viciarme a juegos online y estar todo el día conectado a internet básicamente. Pero ahora, no sé, no tengo ese pique encima. Ayer tuve todo el día el portátil apagado y no lo eché de menos.

Y sé que estoy serio también porque hoy mismo, al hacerme la matrícula por internet de este curso he visto la pasta que se gastarán mis padres en mí. Y la pasta por las asignaturas de primero que no deberían haberme quedado. Y, por alguna razón que quiero descubrir, he decidido que las asignaturas de primero me las pagaré yo. No sé si es responsabilidad, masoquismo o desvalorización del dinero. Sea lo que sea es una razón tan fuerte que no me hace dudar. Es más, me siento incómodamente maduro (decir la palabra maduro me resulta incómodo, así que ahora mismo estoy incómodo por doble partida). Y no pienso que estoy tirando la pasta (que es una pasta), sé que es uno de los mejores destinos a los que puede ir.

En definitiva, tengo sensaciones muy diferentes este año. Y la motivación y euforia de empezar un nuevo curso creo que influyen bien poco.

Otra cosa importante que lleva este curso universitario es el lugar donde vivo. El año pasado vivía en una residencia universitaria (en realidad era un colegio mayor, pero lo llamo residencia, es lo mismo). Allí las pasé realmente canutas, fue un agravio bastante grave para mis estudios. Pero lejos de compadecerme ante vosotros, sé que no es ni mucho menos una escusa.

Este año, me he ido a un piso. Está a cinco minutos de mi aulario (sin exagerar). Y la gente con la que vivo es muy buena, y lo están demostrando. Vivo con un chico y una chica, ambos de mi pueblo, él hizo ayer una prueba de acceso para ver si le admiten en un curso de fotografía y por lo que me contó el chico tiene creatividad de sobra, y la chica va a hacer un curso de cocina. Ninguno universitario, lo sé, pero lo importante es la convivencia, y hasta ahora me gusta.

Y hablando de universidad, quiero felicitar desde aquí a Cantnoy por haberse sacado las tres que le quedaban en Septiembre, pasará más que merecidamente a segundo de Psicología limpia como una patena. XD

A los demás universitarios: Óiko, Malw, Aida, Espe y demás, os deseo mucha suerte este año y mucha fuerza de voluntad, que con estudio se consigue todo. Y los que no seáis universitarios la misma fuerza, ya que toda tarea conlleva un esfuerzo.

Referente a la anterior entrada, gracias por vuestras propuestas. Pronto realizaré la primera entrada. Ya tengo decidida cuál va a ser el primer tema a tratar. De todos modos las demás propuestas no están descartadas, sino que quedan en espera para futuras entradas.

Me acabo de acordar que Cantnoy en su blog me ha dado otro de eso premios al blog. En este caso se trata de Premio a la amistad. Esta vez sí que voy a colgar la imagen. :P

Y voy a hacer los dos primeros pasos (el tercero es tipo cadena, y lo siento pero me niego XD)

1) Dar las gracias a quien te premió.
Millones de gracias, Cantnoy. ^^

2) Continuar como eres sin condiciones.
Esta es mucho más difícil, pero lo intento. :)


Y en fin, muchas gracias a todos. Sé que esta no es el tipo de entrada que uno suele desear encotrarse en este espacio, pero necesitaba desahogarme y quien mejor que en este espacio en el que hay gente maravillosa escuchándome (bueno, leyéndome). ¡Nos leemos pronto!

lunes, 14 de septiembre de 2009

Propuesta a los lectores

Quien quiera ver directamente la propuesta que mire al final de la entrada, antes me gustaría hablar de unas cosillas. :P

Finalmente he acabado los exámenes. ¡Por fin! Todavía no sé las notas de ninguno, ni siquiera del que hice hace 13 días. Espero acabar bien. En fin, ahora no quiero pensar en eso.

Hablando porque sí, una de las cosas que más me gustan de las que he hecho este verano ha sido ver películas y animes. Entre las películas destaco American Gangster, Up, Gran Torino y sobretodo V de Vendetta. V de Vendetta parece que era una película hecha a medida para mí, XD, se habienta en un país fascista, corrupto, y hay un héroe que quiere erradicarlo todo por ideales, un hombre muy culto y con muchísimo estilo... y una máscara! (Y porta armas blancas!) Pero es que el argumento me enamoró. A quien no la haya visto le aconsejo encarecidamente que lo haga. Es una explícita muestra de como las altas esferas metiendo miedo al pueblo les roba el poder, y como el pueblo unido puede derrotar a cualquier líder. Complejamente sublime.

Por otro lado, los animes que he visto son Evangelion y, a destacar, Hellsing. Hellsing es un anime vampírico, pero no de vampiros al estilo Crepúsculo, sino más bien a lo Blade, pero personalmente es mucho mejor. Hellsing nos lleva a Gran Bretaña, donde la asociación Hellsing se encarga de eliminar todos los vampiros que hay sobre terreno británico, el mayor foco de origen de estas criaturas. Y para ello, además de su propio ejército cualificado tiene a un vampiro con ellos, como dicen en el anime: "quién mejor que un vampiro para matar vampiros". Dicho vampiro, Alucard, trabaja para Hellsing en cierto modo obligado. Además de el argumento, otro de los puntos fuertes de la serie son las batallas, son realmente buenas (no como Blade). Os aconsejo que si la véis sea en Castellano (está en youtube) ya que la voz de Alucard en castellano le dan una particularidad como en ningún doblaje de Hellsing se ha hecho. :P

LA PROPUESTA. Bueno, hace poco se me ocurrió lo siguiente, espero que os guste la idea: vosotros proponéis temas sobre los que hablar y yo digo mi opinión al respecto. Me explico. En los comentarios de esta entrada me decís de qué tema os interesaría que hablase, da igual lo que sea, puede ser de lo más vulgar y simplón hasta lo más filosófico y abstracto. Si se os ocurre algún tema que por cualquier circunstancia no queréis dejar en los comentarios pero os gustaría que lo tratase, podéis también hacer las sugerencias a mi dirección de correo electrónico. Importante: no tengo en cuenta sugerencias de anónimos, por motivos que prefiero no decir. Así, entre todos los temas que propongáis yo elegiré alguno, y los restantes ya los iré tratando en posteriores entradas.

Espero que os parezca bien la idea y que ya mismo digáis vuestras propuestas.

Como no podía ser menos, tras cada una de esas entradas vuestra opinión es tan importante como la que pondré yo. Podría ser interesante el contraste de opiniones de unos a otros.

Bueno, ahora que he acabado los exámenes, actualizaré mucho más a menudo. Hasta pronto.

martes, 1 de septiembre de 2009

Homenaje a la Bella y la Bestia, exámenes de Septiembre, premio al blog y encuesta Disney

Saludos a todos de nuevo. Hoy he hecho el primer examen de la convocatoria de Septiembre. El examen es de Derecho Penal. Sí, es curioso que cada vez que hablo de que comienzan mis exámenes el primer examen es de Derecho Penal, y es que si el calendario de exámenes lo coloca el primero siempre yo no puedo hacer nada para cambiarlo. :P Al igual que dije en Junio, me ha salido bastante bien, pero esta vez me ha salido mucho mejor, y si en Junio suspendí con un 4 estoy segurísimo de que esta vez apruebo. Como dije dos entradas antes, sólo me voy a presentar a dos exámenes más, y como el próximo examen es el día 11 voy a echarle este ratillo escribiendo al blog.

Los motivos de esta entrada son varios. Uno de ellos los exámenes. Otro es que Cantnoy me ha dado un “premio” de esos que se dan a los blogs y, aunque yo no soy partidario de cualquier cosa que se parezca a las cadenas de mails o eventos de tuenti, voy a mencionarlo en este espacio como ya hice con el “Premio al blog amigable”

No pongo la imagen del premio porque no me gusta para nada. Espero que no te importe, Cantnoy (conociéndote seguro que no te molesta ^^). Si queréis ver la imagen os invito directamente a que entréis en la entrada correspondiente del blog de Cantnoy, más de uno apoyará la censura de la imagen. XDDD Pinchad aquí para ver la entrada y por tanto la imagen. XD

Y aunque parezca que me muestro reacio al premio, me gusta. Doy muchas gracias a Cantnoy por dárme el premio "J'adore ton blog", y sobretodo por los motivos que puso en su blog para dármelo, es todo un halago. Muchísimas gracias.

Como hice con el "Premio al blog amigable", este premio tampoco se lo doy particularmente a nadie, sobretodo porque no puedo elegir entre cinco blogs. Todos los blogs que tengo en mi lista del menú los sigo regularmente (o eso intento) y los adoro todos.

Otro motivo de la entrada es dar a conocer la herramienta del menú de últimos comentarios. Es realmente útil sobretodo para ver si alguien ha dejado algún comentario relacionado con lo que vosotros mismos hayáis dejado en otros comentarios, o incluso comentarios a entradas muy antiguas de parte de visitantes esporádicos que cada vez más aparecen e incluso algunos deciden quedarse.

Y por último, voy a cerrar la encuesta de películas Disney que tenía abierta en el menú. No le veo demasiada razón de ser. Así mismo, aquí pongo los resultados:

101 Dálmatas: 5 (19%)
Aladdin: 12 (46%)
Alicia en el país de las maravillas: 5 (19%)
Bambi: 4 (15%)
Blancanieves y los siete enanitos: 3 (11%)
Dumbo: 2 (7%)
El jorobado de Notre Dame: 5 (19%)
El libro de la selva: 2 (7%)
Fantasía: 3 (11%)
Los Aristogatos: 5 (19%)
La Bella y la Bestia: 12 (46%)
La Bella Durmiente: 6 (23%)
La Cenicienta: 6 (23%)
La Dama y el Vagabundo: 5 (19%)
La Princesa Cisne: 6 (23%)
La Sirenita: 13 (50%)
El Rey León: 16 (61%)
Hércules: 8 (30%)
Mary Poppins: 2 (7%)
Merlín el Encantador: 4 (15%)
Mulán: 11 (42%)
Peter Pan: 9 (34%)
Pinocho: 1 (3%)
Pocahontas: 5 (19%)
Robin Hood: 3 (11%)
Tarzán: 13 (50%)
Winnie the Pooh: 3 (11%)

Como veis, la película ganadora es “El Rey León”, seguida por "Tarzán" y "la Sirenita". (Nota: en un mismo voto se podían votar todas las películas que se quisiera, he de ahí los aparentemente ilógicos tantos por ciento).

Pero yo quiero hablaros de "La Bella y la Bestia" que es una de mis películas favoritas, y si tuviera que elegir entre una de mis películas favoritas, elegiría ésta. ¿Por qué? Además de por la espectacular Banda Sonora (OST o BSO) por los valores que transmite (y porque pude ver el musical :3). Desde el principio de la película conocemos a Bella, una chica guapísima y (atención) CULTA. En lugar de tener el ego por las nubes es humilde, modesta y su mayor pasión son los libros. Que yo recuerde es la única princesa Disney así. Y utilizando los mismos adjetivos, la Bestia cuando era humano era guapo y rico, con el ego demasiado alto; y eso le convierte en una Bestia por fuera, ya que ya lo era por dentro. Otro personaje interesante es el padre de Bella, que por crear un invento tan diferente y nuevo le toman por loco y estúpido. Luego, cuando se conocen Bella y Bestia, tras superar Bella la presión del hecho de estar secuestrada, trata a Bestia como una persona, sin prejuzgarla por su físico. Hoy día nos dejamos llevar demasiado por el aspecto físico de la persona, así como la ropa y el estilo que tiene, olvidándonos de lo más importante: que es una persona, que tiene un interior. Como dice la canción “no hay mayor verdad: la belleza está en el interior”.

No al guapos con guapas y feos con feas. Por esa razón hay tantísimos divorcios hoy día.

Y cuando la Bestia consigue ser amada, vuelva a tener belleza. Hermosa metáfora de que si sacas toda tu belleza interior, todos pueden verte tal y como eres. Y para ello, el amor es fundamental.

Seguramente a varios os he resultado muy pasteloso con todas estas palabras. Pero es tan verdad como otra de tantas críticas que hacemos nosotros mismos. La diferencia es que a temas relacionados con el amor y los sentimientos es más difícil hacerles una película o documental en plan denuncia social que resulte intelectualmente divertido, como parece que hoy día debe ser todo para no ser considerado cine basura. Por eso admiro a Disney y su capacidad de meter esos mensajes en una película infantil, y de tan corta duración. Actualmente esta muy mal visto mostrar los sentimientos más de lo estrictamente necesario, e incluso tener sentimientos, y es algo que con esta entrada quiero denunciar. Con suficiente amor se podrían resolver la gran mayoría de los problemas que hoy día nos rodean: hambre, guerras, egoísmo, capitalismo salvaje, doctrinas morales, éticas y religiosas subidas de tono y fuera de época, falta de seguridad en las calles, pésima educación, excesiva acomodación, tolerancia a la corrupción, innecesarias alarmas sociales y un sinfín de cosas más.

Y para terminar, a modo de reflexión, os invito a que leáis la canción por excelencia de esta película, que la he puesto abajo. Seguro que todos la habéis escuchado alguna vez, pero si la lees pensando en el significado de las frases y no como canción veréis mucho más.

Bella y Bestia son

Se oye una canción que hace suspirar,
y habla el corazón de una sensación grande como el mar.
Algo entre los dos cambia sin querer,
nace una ilusión, tiemblan de emoción;
Bella y Bestia son.

Hoy igual que ayer pero nunca igual.
Siempre al arriesgar puedes acertar tu elección final.
Debes aprender, dice la canción,
que antes de juzgar tienes que llegar hasta el corazón.
Cierto como el Sol que nos da calor,
no hay mayor verdad: la belleza está en el interior.
Nace una ilusión, tiemblan de emoción;
Bella y Bestia son.