lunes, 29 de junio de 2009

Zits 12


(click en la imagen para agrandar)

¡Bueno! Hacia tiempo ya que no ponía una viñeta y ya tenía ganas. :P Lo primero de todo, para los que conocen menos el blog y dado que últimamente hay lectores nuevos es presentar a Zits. Zits son unas viñetas que tratan sobre la vida de Zits (lógico) y sus padres en diversas situaciones propias entre padres e hijos en la edad adolescente. Si queréis ver más viñetas de Zits, pinchad aquí.

El motivo por el que pongo esta viñeta no es porque sea tan desordenado como Zits; me gusta tener cierto orden en mi habitación, aunque solo sea aparente. XD Y me recuerda Zits un poco a mí porque la habitación la tengo muy estructurada, cada parte muy señalada: el calzado allí, las pesas allá, la maleta en aquel rincón, la ropa aquí, la ropa sucia aquí arriba, los apuntes de las asignaturas que ya me he examinado abajo, y las demás ocupando todo el escritorio (por decir algo). :P

El caso es que mañana, 30 de Junio, se acaba el contrato con mi residencia (bueno, en realidad es un Colegio Mayor Universitario, pero le llamo residencia). Y estaba deseando que llegara dicha fecha, porque por múltiples causas (que no voy a decir porque se haría muy extensa la entrada) estoy deseando dejar. Aunque no he terminado la época de exámenes, no voy a prolongar el contrato; sino que me voy a ir al piso de una tía mía que vive aquí, en Murcia ciudad.

Otro motivo por el que actualizo es porque estoy muy contento por el examen que he hecho hoy, que me ha salido muy bien. ^_^ La mayoría de la gente salía descontenta de allí, pero yo me sentía muy satisfecho con el trabajo realizado. Era un tipo test, y al acabar el examen varias personas empezaron a buscar en sus apuntes respuestas y para mi alegría todas las que miraron las tenía bien, :D Además, eran de las más dudosas, por lo que es muy probable el aprobado, y con un poco de suerte hasta saco buena nota y todo. ¡Bien! :D

Y después de este momento de euforia, viene la parte mala: en dos semanas tengo 6 exámenes. De ésta semana hoy he hecho el primero, y los otros dos de esta semana los llevo muy bien. Pero los tres de la semana que viene ni los he empezado, así que todavía no puedo descansar. ¡¡¡¡Acabo el 11 de Julio los exámenes!!!! ¡Sí, examen un sábado! (...) En fin, es lo que toca. Nadie dijo que sería fácil ni cómodo. Solo espero salir lo más airoso posible.

Los que tengáis exámenes os deseo mucha suerte.

¡Hasta pronto!

domingo, 21 de junio de 2009

7 razones por las que el siglo XXI te está haciendo desgraciado

Hace muy poco he descubierto que un compañero de Universidad tiene blog (el que dije en la entrada anterior que junto a tres chicas más son los únicos amigos que tengo en la Universidad). Su blog es Le Esprit d'Escalier, un blog de críticas, por lo que me encanta. De dicho blog es de donde he sacado lo que vais a leer que, a su vez, él lo sacó de otro sitio. Me ha parecido tan interesante que os lo pongo aquí. 7 razones por las que el siglo XXI te está haciendo desgraciado:

#1. No tenemos suficientes desconocidos molestos en nuestras vidas
No es sarcasmo. La gente molesta es algo contra lo que uno va construyendo tolerancia, como el alcohol o los malos olores. Cuanto más podemos apartar las molestias de nuestra vida, peor sabemos manejarla.

El problema es que hemos construido una increíble y amplia red de tecnología diseñada puramente para permitirnos evitar a la gente molesta. Haz todas tus compras navideñas online y evita a la señora gorda que te atropella con su carro en el Target. Gástate 5.000 dólares en un sistema Home Theater para poder ver pelis en pantalla grande sin un niñato dándole patadas a tu asiento. Maldita sea, alquila los dvds en Netflix y ni siquiera tienes que pasarte los 30 segundos con el chico torpe que trabaja en la caja del Blockbuster.

¿Atrapado en la sala de espera de la consulta del médico? Ni de coña vamos a entablar conversación con el viejo que huele raro que se sienta al lado. Nos ponemos los cascos del iPod y tenemos una conversación por sms con un amigo, o jugamos a la DS. Filtramos las molestias fuera de nuestro mundo.

Y eso sería genial si fuera realmente posible mantener toda la mierda irritante fuera de tu vida. Pero no, no lo es. Nunca lo será. Mientras tengas necesidades, tendrás que tratar con gente que no soportas de vez en cuando. Estamos perdiendo esa habilidad, la que nos permite tratar con desconocidos y tolerar sus voces de pito y sus sentidos del humor estúpidos y sus horribles zapatos. De modo que los pocos encuentros que tienes con el mundo exterior, el que no puedes controlar, te hacen desear gritar mientras le pegas a todo el mundo puñetazos en salva sea la parte.

#2. Tampoco tenemos suficientes amigos molestos
Muchos de nosotros nacimos en pueblos llenos de gente que no podíamos soportar. De niño, tal vez estabas en una clase de primaria con dos docenas de niños a los que no elegiste y que no compartían ninguno de tus gustos o aficiones. Quizá te pegaban con frecuencia.

Pero has crecido. Y si eres, digamos, fan de Dragonforce, puedes ir a su foro y conocer a una docena de personas como tu. O aun mejor, hacer una sala privada con tu gente favorita y dejar fuera a todos los demás. Dile adios al tedioso, incómodo y doloroso proceso de tratar con alguien que es realmente diferente. Esa es una desventaja del Viejo Mundo, como lavar la ropa en el río o esperar a que un mapache pase por al lado de la cabaña para que puedas limpiarte el culo con él.

El problema está en que tratar pacíficamente con gente incompatible es crucial para vivir en sociedad. De hecho, si piensas en ello, tratar pacíficamente con gente a la que no soportas es la sociedad. Gente con gustos opuestos y personalidades enfrentadas compartiendo espacio y cooperando, generalmente apretando los dientes.

Hace cincuenta años, tenías que sentarte en una sala llena de gente para ver una peli. No podías elegir; o hacías eso o te perdías la peli. Cuando comprabas un coche nuevo, todos los vecinos de la manzana bajaban a tu jardín a echarle un vistazo. Puedes apostar a que algunas de esas personas eran gilipollas.

Y sin embargo, en general, la gente entonces era aparentemente más feliz en su trabajo y estaba más satisfecha con su vida. Y al loro; tenían más amigos.

Sí. Aunque no tenían casi ninguna capacidad de filtrar a sus allegados de acuerdo con sus intereses comunes (normalmente eras sencillamente amigo del tipo que vivía en la puerta de al lado), acababan teniendo más amigos íntimos en los que podían confiar de los que tenemos ahora.

Aparentemente, resulta que una vez superada la irritación inicial, cuando has superado la barrera de superioridad de “escuchan música diferente porque no entenderían la mía”, hay una especie de comodidad en necesitar a otra gente y ser necesitado a un nivel por encima de los intereses comunes. Resulta que los seres humanos son sociales después de todo. Y la habilidad de sufrir a los idiotas, de tolerar molestias, es literalmente la única cosa que te permite funcionar en un mundo poblado por gente que no son tu. De otro modo, te vuelves emo. La ciencia lo ha demostrado.

#3. Los sms son una forma mierdosa de comunicarse
Tengo un amigo que usa la expresión “No, gracias” de manera sarcástica. Quiere decir “prefiero que me disparen en la cara”, Pone un pequeño tono irónico en el gracias que se entiende muy bien. Le preguntas, “¿quieres ir a ver esa nueva peli de Rob Schneider?”. Y te dice, “no, gracias“.

Un día tuvimos esta conversación por sms.

Yo: “Eh, ¿quieres que lleve unas sobras del chili que he hecho?”

Él: “No, gracias”

Eso me jodió. Estoy orgulloso de mi chili. Tardo cuatro días en hacerlo. Pico los pimientos resecos yo mismo. La carne es ternera de las caras. ¿Y ahora, mi oferta de darle un poco es rechazada con su estúpida muletilla?

No le hablé en seis meses. Me mandó una carta, y se la devolví, sin leerla, con una rata muerta en un paquete.

Fue mi mujer la que finalmente se lo encontró y se dio cuenta de que el “no, gracias” que me respondió no pretendía ser sarcástico, sino literal. “No, pero gracias por ofrecerlo”. Al final resultó que no tenía sitio en el frigorífico.

Así que ¿necesitamos que venga un estudio a decirnos que más del 40 por ciento de lo que dices en emails es malinterpretado? Bueno, lo han hecho de todas formas.

¿Con cuántos de tus amigos has hablado exclusivamente online? Si el 40% de tu personalidad se ha perdido al pasarla a texto, ¿de verdad te conoce esta gente? La gente a la que no le gustas por mensajes, emails o en foros, ¿es realmente porque sois incompatibles? ¿O es por ese 40% de malentendidos? ¿Y qué pasa con aquellos a los que les gustas?

Muchos de nosotros intentamos compensar esa diferencia en números, amontonando seis docenas de amigos en MySpace. Pero he aquí el problema…


#4. La compañía virtual sólo hace que estemos más solos.
Cuando alguien te habla cara a cara, ¿qué porcentaje del mensaje está realmente en las palabras y no en el lenguaje corporal o el tono de la voz? Adivina.

Es el 7 por ciento. El 93 por ciento restante es no verbal, de acuerdo a los estudios. No, no sé cómo llegaron a ese número exacto. Tienen una máquina, o algo de eso. Pero tampoco nos hacía falta. Es decir, venga ya. La mayor parte de nuestro humor es sarcasmo, y el sarcasmo es un desequilibrio entre las palabras y el tono. Como el “no, gracias” de mi amigo.

No esperas a que una chica te diga verbalmente que le gustas. Está en el brillo de sus ojos, su postura, la forma en que te agarra del pelo y mete tu cara entre sus tetas.

Ese es el quid de la cuestión. La habilidad humana de absorber la actitud de otros a traves de esa osmosis inconsciente es crucial. Los niños que nacen sin ello se consideran mentalmente incapacitados. La gente que tiene mucho se llama “carismática”, y se convierte en estrellas de cine o políticos. No es lo que dicen; es la energía que lanzan lo que nos hace sentir bien con nosotros mismos.

Viviendo en el Mundo del Texto, todo eso desaparece. Hay un extraño efecto secundario, además; sin indicación alguna del humor actual de la persona que nos habla, cada línea que leemos se filtra a través de nuestro humor actual. La razón por la que leí el mensaje de mi amigo y el chili como sarcástico es porque yo estaba irritable aquel día. En ese estado, deseaba que alguien me ofendiera.

Y lo que es peor, si me comunico suficiente de esta manera, mi humor nunca mejora. ¡Después de todo, la gente sigue diciendo cosas chungas de mí! ¡Por supuesto que estoy deprimido! ¡Soy yo contra todos!

No, lo que pasa es que necesito que alguien me agarre de los hombros y me de un meneo y me saque de esto. Lo que nos lleva al número 5.

#5. No nos critican suficiente
Lo que más apesta de no tener amigos íntimos no es las fiestas de cumpleaños perdidas o las tristísimas partidas de ping pong contra el muro. No, lo que más apesta es la falta de verdaderas críticas.

En mis tiempos online me han llamado “marica” aproximadamente 104.165 veces. Tengo una hoja de cálculo. También me han llamado “gilipollas” y “ansiapollas” y “gilichorras” y “caracoño” y “comemierda” y “tontopollas” y “cestanabos” y “pestepedos” y “aburrido”.

Y ninguna importaba, porque ninguna de esas personas me conocían lo bastante como para tocarme la fibra sensible. Me han insultado mucho, pero me han criticado muy poco. Y nunca las confundas. Un insulto es alguien que te odia haciendo ruido para indicar su odio. Un perro ladrando. Una crítica es alguien que intenta ayudarte, diciéndote algo sobre tí mismo que estabas muy cómodo no sabiendo.

Lo trágico es que ahora hay montones de gente que nunca tienen esas conversaciones. Las intervenciones, la honestidad brutal, la clase de conversación de “sabes que, todo el mundo está cabreado por lo que dijiste anoche, pero nadie quiere decir nada porque te tienen miedo”. Esas horribles y enormemente incómodas sesiones que sólo puedes tener con alguien que ve dónde tienes el centro.

El email y el sms son herramientas sublimes para evitar ese nivel de honestidad. Con texto, puedes responder cuando tengas ganas. Puedes medir tus palabras. Puedes escoger qué preguntas responder. La persona al otro lado no puede verte la cara, no puede ver cómo te pones nervioso, no puede detectar cuándo mientes. Tienes un control casi total y el resultado es que la otra persona nunca ve más allá de tu armadura, nunca te ve en tu peor momento, nunca sabe las pequeñas cosas embarazosas sobre tí que no puedes controlar. No hay ninguna de las pegas, humillaciones y vulnerabilidades sobre las que se construyen las verdaderas amistades.

Navega por las páginas de MySpace de la gente, mira los personajes que crean para sí mismos. Si tienes un montón de amigos en tu blog, donde te muestras como el incomprendido y misterioso Maestro de la Noche, es bastante difícil conectarte y hablar de cómo fuiste al baile de tu promoción y tuviste un ataque de diarrea en la pista de baile. Nunca llegas a sentirte tú mismo, y eso te hace sentirte solo.

Y, encima…

#6. Somos víctimas de la Máquina del Odio
Un montón de gente estará leyendo esto y diciendo “¡¡Por supuesto que estoy deprimido!! ¡¡La gente muere de hambre!! ¡¡America se ha convertido en la Alemania Nazi!! ¡¡Mis padres ven estúpidos programas de televisión y después hablan de ellos durante horas!! ¡¡La gente muere a diario en guerras sin sentido por todo el planeta!!”

Pero ¿cómo acabamos con una visión del mundo más negativa de la que tenían nuestros padres? ¿O nuestros abuelos? En aquel entonces, la gente no vivía tanto tiempo, y los bebés morían con mayor frecuencia. Las enfermedades eran más comunes. En esos días, si un colega se trasladaba la única forma de comunicarse era con papel, lápiz y un sello. Tenemos Iraq, pero nuestros padres tuvieron Vietnam (que mató a 50 veces más personas) y sus padres tuvieron la Segunda Guerra Mundial (que mató a 1000 veces más personas). Algunos de vuestros padres crecieron en un momento en que nadie tenía aire acondicionado. Todos sus padres crecieron sin ello.

Estamos físicamente mejor hoy en todos los aspectos que puedan medirse… pero desde luego no vas a saber eso si lees las noticias online. ¿Por qué?

Bueno, pregúntatelo a tí mismo. Si una página de música publica un artículo llamado “Fall Out Boy es una buena banda” y el mismo día publica otro llamado “Fall Out Boy es la puta banda más mierdosa de los últimos 100 años, dicen los expertos“, ¿cuál crees que tendrá más tráfico? La segunda gana por goleada. El odio fabrica boca-a-boca.

¿Los blogs de noticias que muchos leeis? La gente que los lleva lo sabe. Cada página está en una encarnizada pelea por el tráfico (incluso aunque no tengan publicidad, siguen midiendo su éxito por el tamaño de su audiencia) de modo que eligen cuidadosamente las historias más polémicas posibles. Los otros blogs empiezan a hacerse eco de la misma historia desde el mismo punto de vista. Si quieres, puedes navegar todo el día y nunca salir de las cálidas aguas del mar de Verdad Que Esos Cabrones Son Malvados.

Sólo en ese clima podrían esas estúpidas conspiraciones del 11S salir a la luz (diciendo que la administración Bush y el cuerpo de bomberos de Nueva York volaron las torres y los aviones eran hologramas). Cuando esta gente habla, toda fuerza política es Hitler, y toda jornada de elecciones es el puto Apocalipsis. Y todo porque eso te mantiene leyendo.

Este no era un gran problema antiguamente, claro. Algunos de nosotros recordamos tener sólo tres canales de televisión. Así es. Tres. Estamos hablando de los 80. Había algo unificador en el modo en que todos nos sentábamos a ver las mismas noticias, todas viniendo del mismo punto de vista. Incluso aunque el punto de vista fuera una gilipollez o estuviera equivocado, y aunque algunas historias fueran criminalmente silenciadas, al menos todos lo compartíamos.

Eso se acabó. A todos los efectos, ya no existe la “cultura de masas”, de modo que donde antes estábamos en desacuerdo porque veíamos las mismas noticias y las interpretábamos de forma distinta, ahora estamos en desacuerdo porque estamos viendo noticias totalmente diferentes. Al no poder ponernos de acuerdo ni siquiera en los hechos, las diferencias se hacen irreconciliables. Ese sentimiento constante de estar a malas con el resto del mundo trae consigo una tensión que crece y crece.

Los humanos solíamos tener montones de formas naturales de liberar esa clase de rabia. Pero estos días…

#7. Sentimos que no valemos para nada, porque no valemos para nada
Hay una ventaja de tener sobre todo amigos online, una de la que nadie habla nunca.

Piden menos de tí.

Si, les apoyas emocionalmente, les ayudas tras una ruptura, quizá hasta les convences de que no se suiciden. Pero conocer a alguien en persona añade una enorme lista de necesidades muy molestas. Ir a funerales con ellos. Llevarles en tu coche a todas partes todos los dias cuando el banco se queda con el suyo. Que se presenten sin avisar justo cuando estabas aposentando tu culo en el sofá para ver un maratón de Dity Jobs en Discovery Channel y después te digan lo hambrientos que están hasta que les das la mitad de tu bocata.

Tienes mucho más control en Messenger, o en un foro, o en World of Warcraft.

El problema es que estás ligado por la evolución a necesitar hacer cosas por la gente. Todo el mundo durante los últimos cinco mil años parecía darse cuenta, y de pronto lo hemos olvidado en un par de décadas. Tenemos adolescentes suicidas y luchamos por enseñarles autoestima. Bien, pues desgraciadamente, la autoestima y la habilidad para gustarse a uno mismo solo vienen cuando haces algo que te haga merecerlo. No puedes engañarte a tí mismo. Si creo que aquí el amigo Todd no vale para nada porque se sienta todo el día en su cuarto, bebiendo Pabst y jugando a videojuegos con una sola mano porque con la otra se está masturbando, ¿qué pensaré de mí mismo si hago exactamente lo mismo?

¿Quieres salir de ese oscuro pozo de odio hacia tí mismo? Peinate de una vez el flequillo para que deje de taparte los ojos, apártate del ordenador y vete a comprarle un bonito regalo a alguien que te repugne. Envíale una tarjeta a tu peor enemigo. Hazle la cena a tus padres. O haz algo sencillo, con resultados tangibles. Ve a limpiar las hojas del césped. Planta un puto arbusto.

No es ingeniería aeroespacial; eres un animal social y naces con unas pocas hormonas de felicidad que se liberan en tu torrente sanguíneo cuando ves un beneficio físico a tus acciones. Piensa en todos esos adolescentes en sus oscuras habitaciones, pegados al PC, convirtiendo cualquier mínimo problema de la vida en un ridículo melodrama. ¿Por qué se hacen cortes en los brazos? Porque hacer el dolor, y la consiguiente curación, tangibles, libera endorfinas que no consiguen de ninguna otra forma. Es dolor, pero al menos es real.

Esa forma de liberar stress via pequeños dolores solía ser parte de nuestra vida diaria, por nuestra rutina de cazar gacelas y recolectar moras y escalar rocas y pelear contra osos. Ya no. Por eso los trabajos de oficina nos hacen desgraciados; no conseguimos ningún resultado real y tangible de nuestro trabajo. Pero dedícate a la construcción al sol durante dos meses, y durante el resto de tu vida podrás conducir junto a cierta casa y decir, “la leche, yo construí eso“. Quizá por eso los tiroteos en masa son mas comunes en oficinas que en obras en construcción.

Es la clase de satisfacción física, de ensuciarte las uñas, que sólo puedes conseguir apagando el ordenador, saliendo a la calle y reconectando con el mundo real. Ese sentimiento, ese “yo construí eso” o “yo planté eso” o “yo le di de comer a ese tío” o “yo cosí estos pantalones”, no puede ser igualado por nada que internet tenga que ofrecer.

Salvo, ya sabeis, esta web.

¿Qué os parece? Creo que todos aceptamos que la tecnología nos está quitando muchísimas cosas. De hecho muchísima gente ya acepta que serán las máquinas las que extingan la humanidad (máquinas o bombas nucleares, creación del hombre, vamos).

Nadie de los que me leéis, excepto Cantnoy, me conocéis. Quizá alguien algo más que este blog, pero para nada me conoce (aunque él lo crea). El caso es que teniendo en cuenta eso, es por lo que siempre intento contar las cosas que pienso lo más objetivamente que una opinión se pueda permitir. A parte, el lenguaje, porque yo cara a cara hablo con una cantidad de tacos impresionante, solo que en el lenguaje escrito como puedo evitarlo pues lo evito. Pero vayamos punto por punto.

Estoy de acuerdo con que si tenemos una comodidad, no nos la vamos a quitar. Yo evito por cualquier medio tener que relacionarme con gente que de lejos ya sé que no me voy a llevar bien. Y aún sabiendo lo que acabo de leer, no voy a cambiar. Y probablemente nadie. Al igual que todos nosotros seguiremos entrando a internet con la misma frecuencia.

La falta de críticas es algo que yo hecho muchísimo de menos, en el sentido de que objetivamente sé que me hacen falta, y no voy a decir porqué, pero seguro que Cantnoy está de acuerdísimo conmigo. Demasiadas escusas para tan pocas críticas diría que tengo. Y me atrevo a decir que muchos de los que estamos leyendo esto también nos pasa en mayor o menor grado.

Podría decir muchas más cosas, pero estoy con sueño (son las dos menos diez de la madrugada) y no quiero cansaros más. Espero vuestra opinión. Nos vemos.

jueves, 18 de junio de 2009

Figura de Cloud Strife, llavero de Death Note y figuritas de Dragon Ball

Track: One Winged Angel- Final Fantasy VII: Advent Children OST


¡¡¡¡¡Chan, chan, chánnnnnn!!!!! Tenía ya ganas de enseñaros unas cuantras de mis cosuchas frikis. En primer lugar, como estáis viendo, tengo una figura de Cloud Strife, de Final Fantasy VII: Advent Children. Hay que destacar que la figura fue un regalo por mi pasado cumpleaños de tres de mis mejores amigas de la Universidad. Desde aquí doy las gracias a Natalia, Silvia y Mary Kate (aunque dudo muchísimo de que lleguen a leer esto). Como siempre, la calidad de las fotos es pésima, pero hasta que no me compre una cámara nueva (evento que está a años luz) tendremos que conformarnos con ésto. Por cierto, esta entrada va en honor a la entrada de Cantnoy de sus muñecos superchulísimos, qué grandes momentos nos das, Cantnoy. ^_^

En este momento, libero a Cloud de la caja, y por primera vez, respira el aire puro...


Ya en pie, sujeta su cacho espadaca. (¡Qué guapo, pijo!)


Aquí está en pose vacilona con la espada. Ey, si soy yo el que echa la foto... ¡Me está vacilando a mí! ¡Ah, sí?


Pues toma, te quito la espada. No, Cloud, no me mires así, que por muchas caricas que me pongas no te la voy a dar.


Jo, si es que soy un blando. Se la he dado y ahora me esta amenazando el muy chulo...


Vaya, parece que quiere paz entre nosotros. Si es que al fin y al cabo es el héroe, y los héroes prefieren dificultarse muchísimo la misión antes de matar a nadie. Qué poco inteligentes... XD


Esta foto me parece muy graciosa. Y es que la figura viene con dos brazos derechos, cuya mano es de diferente forma, para así coger la espada de formas distintas. En las fotos quizás no se aprecia, pero a simple vista sí. El caso es que me parece curiosísimo (y de género tonto) que pongan unas instrucciones para quitar el brazo.


Y bueno, este llavero, de Death Note, también me lo regalaron mis amigas por mi cumpleaños. Si es que son tan buenas... ;.; :'( (Caras de emoción)


Como la cámara es tan mala, describo el llavero. La cruz principal tiene a su vez otra cruz dibujada y en el centro están las iniciales de Death Note, con las letras góticas propias del anime y del manga. Y la otra cosita pequeña es Ryuk. Resumen: está chulísimo.


Y ya que estamos os pongo otras figuritas, esta vez de Dragon Ball Z. Me las compré por eBay hace bastante tiempo, a principios de curso, pero hasta ahora no había encontrado el espacio oportuno para dedicarles una entrada.

Como véis, aquí éste es Trunks. Esta figura tiene muchísimas partes. Tiene tres pares de manos, cada par de una forma distinta: puño cerrado, mano abierta, mano cerrada para agarrar la espada.


Y aquí está Vegeta. Éste es menos guay, y tiene solo dos pares de manos.


Al parecer a Vegeta no le ha hecho mucha gracia lo que he dicho, he herido su orgullo Saiyan. Por lo que está retando a Trunks a un combate para ver quién es el más guay.


Y antes de que Trunks le contestara, va Vegeta y se le tira encima. Por suerte pudo sacar su espada para pararlo.


¡Por dios, que alguien los pare, se van a hacer daño!


¡No, no te piques, Trunks!


¡Oh, no! (Aquí hay que hacer un esfuerzo mental e imaginar que están lanzando por sus manos las típicas ráfagas de energía de Dragon Ball, ese típico choque de rayos de energía)


¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Vegeta ha consumado su venganza.

Chicos, os dejo aquí, ahora me toca a mí pelear contra él. Deseadme suerte, y hasta pronto (si no muero en la batalla).

sábado, 13 de junio de 2009

Un año de "Razón y Corazón"

Track: Simple and Clean - Kingdom Hearts 2 OST


Hoy "Razón y Corazón" cumple un año. Y qué mejor forma de celebrarlo que haciendo una entrada.

Este blog, como todo lo que ocurre en mi vida, tiene su historia. Y por supuesto: voy a contarla.

Los que seguís desde sus principios el blog, o me conocéis algo más por contacto directo o por messenger os encajará bastante lo que voy a decir.

Cuando creé el blog era un espacio sin identidad. No tenía ni idea de lo que iba a escribir ni para quién. Lo único que pretendía era que la gente que ya conocía que tenía blog (Cantnoy y Aida) no se aburriesen con lo que ponía, e incluso les pareciese algo interesante. Así empezó una búsqueda de la identidad del blog (qué filosófico... ;.;). De hecho, en una de las cosas donde se refleja bien ésto es en el cambio de nick, como puse en la pasada entrada.

Así, empecé con las tiras de Jorge y Zits. Jaja, miro la primera entrada de todas y tengo muy claro que de la forma que escribía entonces ya no lo haría. Sí que he cambiado en un año... Y la "polémica" que trajo después esta entrada. XD Aunque lo que no ha cambiado desde entonces es que sigo siendo un soñador, pero ahora tengo un poco más claro como conseguir mis sueños. ^_^

Luego seguí con entradas contando un poco sobre mi vida, hasta que llegué a la temática de las historias de "tenemos un problema". La mayoría de estas historias me las pasaba mi madre y yo os las ponía aquí. Con una de estas entradas fue como conocí a Malw. Las primeras eran sin duda las que más me gustaban, espero seguir consiguiendo historias tan buenas.

Más tarde comencé a dar ciertas opiniones de lo que aparecía en las viñetas de Zits y Jorge. Gracias a vuestros comentarios me di cuenta de que mi opinión os interesaba mucho, por lo que ahí comenzó lo que es ahora el blog.

Y un día, cuando decidí que mi nick sería Light, sentí que tenía que "justificar" en cierto modo el cambio, por lo que empecé a mostrar por primera vez en el blog mi lado más friki. :P Ahí nacieron las entradas de "Mi frikimundo".

El blog fue (y es) una gran vía de escape para los dias en los que estaba furioso, sobretodo por la Universidad. En esta entrada dejé definitivamente el silencio y dije todo lo que pensaba de verdad, y eso es lo que creo que voy haciendo hasta ahora: decir lo que realmente pienso, que no es tan fácil como parece.

Ahora, por suerte, en la Universidad me va mucho mejor. Hoy mismo he hecho el primer de los exámenes finales y, contra todo lo que pronosticaba, me ha salido bien. Con un poco de suerte y trabajo este año solo me quedarán tres asignaturas, de doce, que al menos para mí es un logro, ya que ha sido un año realmente duro. He cambiado de vida completamente, la forma de estudiar no tiene nada que ver con el instituto, lo que hago a lo largo del día es bien diferente a lo que hacia antes, ahora paso muchísimas horas en internet, etc. Pero lo más importante es que mi forma de pensar ha cambiado bastante.

Con lo de que tengo exámenes últimamente he publicado muy poco, pero creo que voy a recuperar la regularidad porque aunque tengo exámenes no puedo evitar echar un ratillo a internet. XD


Y bueno, creo que estoy descubriendo poco a poco al blog. Y a grandes rasgos, lo que escribo en mis entradas lo resumiría en una cosa: mi batalla interna entre mi razón y mi corazón. Dentro de mi hay una pelea constante entre mi mente y mi corazón que, en la mayoría de los casos me dicen cosas incompatibles. Mi intención es escuchar a ambos y elegir la opción que creo que es la mejor para mí (que no es lo mismo que la más cómoda). Intento evitar por todos los medios caer en el pesimismo al que me invita mi razón, la cruda realidad que me muestra; del mismo modo que intento evitar los actos instintivos, palabras sin pensar y las fantasías desmedidas a las que mi corazón me incita día a día. Pero por otra parte mi mente me hace ver que en el mundo hay muchísimo bien y, aunque a simple vista parece dificilísimo-casi-imposible, el mundo lo podemos cambiar, y yo puedo hacer muchísimo más de lo que creo; y por supuesto, también mi ansia de conocer, saber, responder preguntas, preguntas que aunque no pueda contestar le hacen a uno más sabio. Además, gracias a mi corazón tengo la ilusión de mis sueños por cumplir, sentir y seguir creyendo en el amor que me dan algunas personas, y disfrutar de eso que no nos damos cuenta que está ahí y que puede crecer a límites insospechados: la felicidad.

Recuerdo un dicho que mi profesor de historia del instituto nos dijo, era algo así:

El secreto de la felicidad en la vida consiste en tres cosas:
-En tener FUERZA para cambiar las cosas que puedes cambiar,
-FORTALEZA para aguantar las que no puedes cambiar
-e INTELIGENCIA para distinguir unas de otras.


Aunque todos pensemos que lo que más falla en general es la tercera, la inteligencia, lo que en realidad creo yo que falta más son de las dos primeras, sobretodo fuerza.

En un mundo tan cómodo como en el que estamos hoy día, en el que apenas hay que levantarse del sofá o de la silla del ordenador, no nos esforzamos por cambiar las cosas que sí podemos, y decimos las tristes escusas de "esto es así", "es el destino", "no se puede cambiar" o "la vida es así de dura". Apuesto lo que queráis a que todos los que leéis esto habéis dicho alguna vez alguna de éstas.

Por otro lado, no tan evidente como el anterior, está la ausencia de fortaleza. No querer admitir un hecho es algo muy común en nosotros. Una actitud infantil y poco madura es retenerse a algo que es evidente que ha cambiado o que necesita un cambio ya. He de ahí el sentimiento más bajo que un hombre puede experimentar: el odio, que se consuma en venganza. Como oí alguna vez, en alguna película, que si la vida es un camino, la venganza es un bosque donde perderse es muy fácil. Frases como "esto no va a quedar así", "se va a enterar", "¿pero quién se cree que es?", "te necesito" y un largo etcétera. Sí, ya lo sé, a mí también me pasa, en la vida hay personas que resultan extremadamente molestas, auténticos moscardones, y te das asco a ti mismo por dedicar tiempo de tus pensamientos a ellos; pero es así. Os digo que la mejor solución para estos casos es algo tan efectivo como es la IGNORANCIA. Al igual que ignoramos cosas que sabemos que van a ocurrir, como que algún día vamos a morir, podemos ignorar a aquellas personas que nos hacen daño. Sí, es muy difícil, pero para eso está la FUERZA, para lograr que sea fácil, porque no es imposible, es algo que podemos cambiar.

Y la inteligencia, la da la vida. Solo os pido una cosa: que os mováis. Qué grandioso error es conformarse con lo que uno ya sabe, hacer grandísimas generalizaciones para explicar todo lo inentendible y hacer relaciones sin sentido, sujetas por los hilos de la ignorancia y el dolor. No dejéis nunca de probar cosas nuevas, la vida tiene millones de cosas que ofrecerte, al menos estáte receptivo para cuando te aparezcan porque, si merece la pena, aparecerán en tu vida, os lo aseguro.

Y dicho lo visto, espero que sigáis otro añito más leyéndome y comentando, que me llena incluso más que escribir. Y es que, ¿qué sentido tiene escribir algo si sabes que nadie lo va a leer y quedará en el olvido? Gracias a Cantnoy, Malw, Aida, Óiko, Paula, el resto de seguidores y todos los que me seguís por el feed (que por cierto, os invito a que comentéis en cualquier entrada y conoceros). Llevamos ya 70 entradas y más de 4600 visitas al blog, y deseo que los números no paren de crecer.

Pues lo dicho, hasta la próxima entrada. Y...



















la batalla comienza.

martes, 2 de junio de 2009

Tenemos un problema: no tenemos tiempo ni para nosotros ni para lo que más nos importa

Hace unos días, porque sí, me acordé de esta historia, y me dije que la tendría que colgar en el blog. La he estado buscando por internet y he descubierto que hay muchísimas versiones, y que por desgracia ninguna es la que leí hace tantos años, (en primaria, en clase de religión) cuando aún no lo entendía. Finalmente he elegido la que me ha parecido que es la mejor.


El tarro lleno

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:

-¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó:

-¿Está lleno?

Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió:

-Y ahora, ¿está lleno?

Esta vez los oyentes dudaron:

-Tal vez no.
-¡Bien!

Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.

-¿Está bien lleno? -preguntó de nuevo.
-¡No! -exclamaron los asistentes.

Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.

-Bueno, ¿qué hemos demostrado? -preguntó.

Un alumno respondió:

-Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.
-¡No!, -concluyó el experto- lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?. ¿Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada? ¿o son tu trabajo, tus reuniones, tus viajes de negocio, el poder o el dinero? La elección es tuya. Una vez te hayas decidido..., pon esas piedras primero. El resto encontrará su lugar.


Muy bueno, ¿verdad? La verdad es que hoy día se me aplica a mí muchísimo. Por el agobio que me causa tener que llenar mi tarro de la gravilla de los estudios me olvido de las piedras grandes. Pero más grave es aún cuando, para "calmar" ese "estrés" me dedico a llenar el tarro de arena y muchísima agua.

Espero no tener que sacar demasiada arena mojada y poder meter las piedras grandes que salieron sin que me diera cuenta, para así después meter tranquilamente gravilla (es decir, estudiar tranquilamente).

Por cierto, en uno de los blogs que sigo, por caprichos de la vida había puesto antes que yo esta misma historia, pero una versión diferente, que me gusta mucho más que ésta. Si queréis verla y compararla entrad aquí.

¿Cuáles son las piedras grandes de vuestra vida? Ahí queda la pregunta.
¡Hasta luego!