jueves, 17 de diciembre de 2009

Anoche tuve un sueño extraño

Anoche tuve un sueño muy extraño, y he decidido compartirlo con vosotros. Antes de empezar quisiera que, como sueño que es, no os preguntéis el porque de las cosas; simplemente suceden así, sin mucho fundamento.





Estaba yo en algún lugar cuando alguien, un hombre de unos 50 a 60 años me dicen mis vagos recuerdos, me dice que cogiera el arma que me dio, este tipo de fusil, y que disparara a un cartel que ponía el nombre de una población (no recuerdo en nombre del pueblo) y debajo un número de tres cifras (no recuerdo cual) seguido de km. Vamos, que era un cartel típico de carretera.

Acto seguido estoy en otro sitio, que probablemente fuese el centro de alguna ciudad, donde había muchísima gente aglomerada. Era de noche pero no había mucha oscuridad porque estaba muy iluminado todo. Tengo la sensación de que esa gente estaba ahí porque pasaba algo importante, y como las masas son morbosas no se lo podían perder.

Se respiraba un gran ambiente de emoción y se palpaba en el ambiente que iba a ocurrir algo.

Era un cruce con cuatro salidas, lo típico, pero las calles eran increíblemente anchas, sobretodo la calle que veía de frente. La calle que tenía de izquierda a derecha era mucho más estrecha, como si mi perspectiva fuese la realidad, pero aun así era muy ancha.

Y en la boca-calle que había frente a mí, a la altura del alto de un semáforo, veía dos o tres carteles de carretera, con su población arriba y debajo la cifra en kilómetros hacia dicho sitio. Pero no identificaba ninguno con el que me habían dicho.

Tenía el arma escondida entre mi ropa. Tener ese arma me hacía sentir especial, poderoso.

La gente hacía subir cada vez más la tensión y emoción; cuando, de repente, miro un mucho más hacia la derecha de los carteles que antes estaba mirando (la calle era enormemente ancha) y encuentro lo que estaba buscando: el cartel con la población y los km que me indicaron.

Entonces tomo la iniciativa. Gritando muestro el arma y grito algo así como que voy armado. La gente se asombra, pero nadie huye despavorido, como si se esperaran que fuese a ocurrir. Y tras sacar el arma, con mis dos manos apunto hacia el cartel y acierto con un solo disparo.

Justo a la derecha del cartel había un edificio con grandes cristales y ventanales, de donde, sin explicación lógica apareció una imagen impactante que se veía perfectamente tras el cristal: Decenas de personas, desnudas, se veían al otro lado del cristal, flotando porque estaban inundadas de agua, pero con unas máscaras conectadas a un tubo que les permitía respirar, y las personas estaban aporreando el cristal como si les fuese la vida en ello, para que les viese todo el mundo. En sus miradas penetrantes se descubría una extrema desesperación. Su sufrimiento lo sentía muy bien: eran cautivos de algo o de alguien. La emoción y el subidón de adrenalina eran máximos al ver esa imagen tan espeluznante.

Y desperté.




No soy un gran narrador, ya veis que en mi blog apenas escribo historias, pero espero haberos transmitido la mayor parte de la euforia que me produjo el sueño. Este sueño es de los pocos que recuerdo y que no son estúpidos (al menos en la consecución de sucesos), por eso quería escribirlo aquí. Para no olvidarlo nunca y por el placer de compartirlo con vosotros. Además, es el sueño negro, macabro o como queráis llamarlo que más me ha impactado, y teniendo en cuenta las pocas veces que recuerdo lo que sueño es muy extraño para mí.

Seguro que todos vosotros tenéis algo así que contar, sobre algún sueño o experiencia particularmente extraña. Os animo a que hagáis una entrada contando alguna de las vuestras.

Nos leemos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

I Salón del Manga de Murcia, Noviembre 2009

Los pasados 20, 21 y 22 de Noviembre fue el primer Salón del Manga en Murcia. Yo, como buen otaku que vive en Murcia, pues no me perdí el evento. Como dije en la entrada anterior, finalmente me cosplayeé de L, Death Note. El resultado fue mucho mejor de lo esperado, con una simple peluca un poco arreglada, maquillaje en la cara y una ropa tan cotidiana conseguí dar el pego de L. Por fotos, ¡buf! Me pidieron muchísimas fotos, sobretodo el viernes y el sábado (20 y 21), en especial el segundo. Yo también pedí muchas fotos, como es lógico.

Pero no todo fueron fotos, también hubieron exhibiciones, concursos, charlas y talleres. Yo particularmente fui a las exhibiciones de Yudo y Kárate. En concursos participé en el de Mario Kart Wii, donde quedé tercero, lástima que solo dieran premio al primero. A charlas acudí a la de juegos de rol, y a la de películas a partir de videojuegos (me enteré de que van a sacar película de Prince of Persia y World of Warcraft, sorprendente). Y de talleres fui al de Japonés básico, donde más que nada aprendí a decir “Watasi wa Verdix desu”; y a un taller de Mahjon (seguro que lo he escrito mal). Además, habían decenas de stands, donde me pillé entre otras cosas pósters y un llavero del legendario Sephiroth.

Como cabría esperar, fui con Cantnoy, que iba cosplayeada de Favole, un personaje de Victoria Francés. He de admitir que iba fantástica. También fui con unos amigos de mi pueblo y con otros de la universidad. Me dio mucha lástima que finalmente no se pudiera venir Óiko, al del año que viene ya verás como podrás venir! ^^

¿Lo que más me gustó del salón? Como ha sido al primer salón del manga que he ido en mi vida y en Murcia hay poco movimiento otaku, pues lo que más me gustó fue ver a tantos frikis juntos, me sentía realmente agusto y descubrí que hay mucho más frikismo en Murcia de lo que creía. Cantnoy, no estamos tan solos como creíamos. xD

Y bueno, como no tengo mucho más que decir, pasamos a las fotos. Pongo solo unas cuantas, las que más me gustan, porque son muchísimas. Además, me faltan todavía algunas fotos que probablemente las cuelgue en otra entrada cuando las consiga. Espero que os gusten.

Yo mismo. Pose característica de L. XD


Con Cantnoy, también posando.


Alucard, Hellsing.


Oogie Boogie, Pesadilla antes de navidad. Adryan, me acordé de ti al verlo y del baile que te hacías antes de este personaje. :P


Alex Mercer, del videojuego Prototype; y Catwoman. Dos de los cosplays más currados del salón. Con Tréveron y Deed, dos grandes del mundo blog de los cuales sigo su blog y pude conocerlos sin saber que iban a ir allí, fue una grata sorpresa. ^^ Os recomiendo que os paséis por sus blogs y miréis sus tiras cómicas.


Roxas, Kingdom Hearts II. Le pregunté y la espada se la hizo a mano, es de madera. Tiene muchísimo mérito.


Troll y Orco de World of Warcraft. El que está justo a mi derecha sinceramente no sé de qué iba cosplayeado. xP En el concurso de cosplay el Troll y el Orco hicieron una interpretación que me gustó mucho ya que era fiel al juego, me encantó.


Gaara, Naruto.


Naminé, Kingdom Hearts: Chain of memories.


Y muchas más:






























































Y foto finish, con Adrián, Ramón, Cantnoy y yo:


Estáis todos invitados al próximo II Salón del Manga de Murcia, en 2010.

miércoles, 21 de octubre de 2009

WoW, Lan Party y I Salón del Manga Murcia

Hola a todos de nuevo. Perdonad por tardar tanto en actualizar, y sobretodo si no he comentado en vuestros blogs, pero es que mi tiempo lo he invertido en otra cosa. Ahora me he dado cuenta que tampoco es plan en dejar de lado el mundo blogger por algo no tan importante. El que haya tardado tanto tiempo en volver a actualizar se debe a una única y fuerte causa: World of Warcraft. A principios de este mes conocí este fabuloso juego y como buen amante del rol me he dejado encantar por él.

Para el que le gusten los juegos de rol y no lo conozca, World of Warcraft (WoW de forma abreviada) es un juego MMORPG (massively multiplayer online role-playing games) que viene a ser videojuego de rol multijugador masivo en línea. Como en un juego de rol, vas cumpliendo objetivos (en este caso misiones) y vas subiendo de nivel. Es un mundo fantástico donde conviven muchísimas razas, entre ellas controlables humanos, gnomos, enanos, elfos, trolls, orcos, y hasta diez razas. Aparte de eso hay nueve tipos de especializaciones: guerrero, mago, cazador, brujo, paladín, druida, caballero de la muerte, chamán y sacerdote. Existen todo tipo de armas: espadas, mazas, arcos, bastones, armas de fuego, etc. Lo que hace que este juego tenga tantos seguidores es que se juega online, solo online, de forma que interactuar con otros jugadores es inevitable. Por ejemplo, puedes estar haciendo una misión y encontrarte con otro que esté haciendo la misma, y ayudaros mutuamente. Y en fin, un sinfín de posibilidades. Lo recomiendo encarecidamente a todo aquel que le gusten los videojuegos, en especial a los frikis y roleros.

Y hablando de frikis, hace dos fines de semana, del 9 al 12, hubo en mi pueblo una lan party a la cual acudí. Fue la primera lan party a la que me apunté en mi vida, y la verdad es que lo disfruté muchísimo. Conocí a mucha gente friki y que le guste el rol, cosa que es muy rara en mi pueblo ya que somos muy poca población y muy homogénea, que me haya encontrado frikis es casi un hito. También probé juegos nuevos de Wii como el Guitar Hero, que me gustó muchísimo; es una flipadura tremenda y altamente adictivo. Pero sobretodo jugué muchísimo a WoW.

Por cierto, quien esté interesado en jugar y no lo sepa, WoW es un juego de pago, pero yo juego en un servidor gratuito ya que es privado. Puede sorprender un poco que un juego de pago pueda ser jugado gratuitamente sin saltarse alguna ley pero es así. Si alguien está interesado en jugar que me lo diga y le iré dando indicaciones de cómo instalárselo y demás. Para el que conozca más el juego, juego en el servidor Reinos Iberos, y soy un Elfo de la sangre Paladín a nivel 71. Así que todos los que juguéis en Reinos Iberos y seáis Hordas decídmelo y podremos jugar juntos. :)

Y ya que estamos hablando de frikadas, a finales de Noviembre sucede en Murcia un evento que tenía pocas esperanzas de que se realizara y que ahora estoy entusiasmado de asistir: el primer salón del manga de Murcia. Es del día 20 al 22 de Noviembre, y pienso asistir. Os animo a que quien pueda (Óiko, a ti te pilla muy cerca, ven xD) que venga, y nos veremos allí.  Si queréis información del evento entrad en: http://www.murciaseremanga.es/

Estoy realmente entusiasmado por ir. Estoy pensando en ir cosplayeado. Hablando hoy con Cantnoy solo barajo dos posibilidades factibles de cosplay. Una, la más atractiva es ir de L de Death Note. La ropa es sencilla, físicamente doy el pego y sería divertidísimo maquillarme unas súper ojeras xD; pero el problema es el pelo, que como yo lo tengo ondulado y más largo que L no se quedaría del todo bien aunque me lo arreglara mucho.

La otra opción es ir vestido de Aladdin. Me explico: en un concierto que organizó la coral de mi pueblo de canciones Disney fui invitado a cantar “Un mundo ideal”, y como era un concierto infantil los que cantaban como personajes Disney iban disfrazados, por lo que tengo el traje de Aladdin ya hecho en mi casa. El problema es que ir de Aladdin me daría un poco de vergüenza y el disfraz no es del todo exacto. Además, Aladdin no mola tanto como L.

Así que os pido opinión directa a todos los que me leéis sobre qué me recomendáis.

Bueno, por último añadir que ya tengo pensada la próxima entrada. Será otro artículo de mi opinión. Esta vez trataré la anorexia y bulimia, tema sugerido por Óiko. La razón es porque entre ése y las fobias (propuesto por Malw) el primero es más concreto y no tan complejo como el otro; además es la primera propuesta que se me hizo y también quiero hacerle ese pequeño reconocimiento. :P

Pues ya sabéis. Quien esté interesado en el WOW que me lo diga, quien pueda que haga un esfuerzo en ir al salón del manga de Murcia y sobretodo votad qué cosplay preferís dadas mis circunstancias: Aladdin o L. Nos leemos. :)

P.D.: en el salón del manga me pienso apuntar al torneo de Mario Kart Wii. XDDDDDDD

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El sentido de la vida

Elijo el sentido de la vida como primer tema a tratar según las propuestas que me habéis hecho. Este tema está propuesto por Cantnoy. Lo he elegido básicamente porque es el tema más subjetivo de los que me habéis hablado, por lo tanto filosofando puedo decir algo con bastante sustancia; mientras que para los otros temas quiero informarme un poco más antes de tratarlos. Ya sabéis que esos temas serán tratados en el futuro, y que en la parte de comentarios de esta entrada podéis hacer más sugerencias de temas. (Para más información pinchad aquí).

Por otra parte quiero señalar muchísimo que en este tipo de entradas no pondré "yo creo que...", como suele ser habitual en mis entradas, sino que directamente lo afirmaré, no imponiendo mi pensamiento, sino sobreentendiendo que es mi opinión. Sólamente mi opinión. Aclarado esto, empiezo.





El sentido de la vida

El sentido de la vida es ser feliz. Y durante todo este artículo os contaré porque lo pienso.

Sin tener en cuenta lo puramente biológico, como alimentarse o sobrevivir, la vida de las personas tiende a evolucionar, a cambiar. Y ese cambio las personas intentamos guiarlo hacia un cambio a mejor o cambio positivo. ¿Por qué? Porque todos deseamos estar mejor de lo que ya estamos ahora mismo. Unos lo llaman egoísmo, otros espíritu de superación; pero lo que sí es cierto es que las personas siempre queremos más, queremos tener más de lo que nos gusta y de lo que nos hace sentir bien. Vamos, que siempre queremos estar mejor de lo que estamos antes y nunca empeorar. Parece sencillo, pero entender la verdadera importancia de esto requiere cierta abstracción y sobretodo observar que todas tus experiencias concuerdan con esto, y eso sí que es difícil.

La felicidad es un ideal y, como todos los ideales, es imposible de lograr. Pero es el hecho de creer en ella, de tener fe en que existe, lo más importante. Es lo más importante porque creyendo que la podemos conseguir nos fijaremos una meta: lograr la felicidad. Y fijarse metas es el principio del camino. Todos tenemos metas, objetivos en la vida, sin los cuales nos sentiríamos vacíos y ansiosos de llenar ese vacío. Nos fijamos metas porque queremos más, queremos tener más bienestar, sentirnos mejor. Y el hecho de fijarnos metas para sentirnos mejor es, en abstracto, buscar la felicidad. La felicidad como ideal es el estado máximo de bienestar, por eso la ansiamos. No podemos tenerla porque nuestra propia condición de querer siempre más nos impide tocar techo, tener un límite, que en abstracto sería la felicidad. Por eso nunca podemos llegar a la felicidad absoluta, es comparable a intentar contar hasta infinito.

No sabemos muy bien qué es el número infinito, pero el concepto abstracto sí que lo entendemos, porque si yo os dijera que empezaseis a contar a infinito contaríais los números cada vez mayores, y esos números serían sucesivamente más próximos al infinito.

Pues igual ocurre con la felicidad. Es inalcanzable, pero si empiezas a buscarla, a caminar hacia ella (a contar en el caso del número infinito), ¿no estaremos cada vez más cerca de ella?

Entonces, si las personas buscan aumentar su bienestar, que es lo mismo que buscar su felicidad; y si las personas buscan la felicidad cumpliendo objetivos de vida, concluyo en que la felicidad es la meta que recoge, engloba, abarca todas las metas que tenemos en nuestra vida.

Tener un camino, unos objetivos, unas metas es lo más importante para la felicidad. Tener un camino viene de que el hecho de caminar es movimiento, y el movimiento, el CAMBIO es necesario en nuestra vida. Las personas que no cambian nunca se condenan a repetir los mismos errores. Todos alguna vez hemos sentido que no queremos cambiar nunca, porque así podremos repetir los buenos momentos, aunque también se repitan los errores. Esa es una idea equivocada, ya que los propios momentos que queremos repetir son únicos (ya que todo está sometido al cambio), y los errores harán cada vez más daño debido a la frustración que ocasiona no saber qué hacer, no tener la solución al problema. ¡Búscalo! ¡Muévete! ¡Camina! ¡Cambia! Todo acaba en lo mismo, en cambiar (a mejor) para sentirse mejor. Nos aburrimos de hacer siempre las mismas cosas, la rutina es algo que tiende a evitarse, porque todo eso conlleva no cambiar. Y necesitamos cambiar, aspirar a más, aspirar a más felicidad.

¿Y por qué la felicidad es el sentido de la vida? Porque el camino que lleva hacia la felicidad es lo que nuestra vida tenga un porqué, un sentido. Una persona sin camino, sin objetivos estará siempre triste, aburrida, yendo de la televisión al ordenador, y de comer a dormir. Una persona sin objetivos sentirá carencias, falta de algo, ese cosquilleo en el estómago que te dice “¡aquí pasa algo!”. Y ese algo es que necesitas cambiar, porque no te hace bien lo que haces y tú tampoco lo quieres, aunque no te des cuenta. Es muy típico decir “yo no voy a cambiar nunca” o “no necesito cambiar”, todos tenemos una parte de nosotros que no quiere cambiar, pero lo que te ocurre es que esa parte de ti en un pasado le costó tanto llegar al punto de bienestar o felicidad en el que está ahora que tienes miedo de que todo ese esfuerzo se pierda, o simplemente no te apetece esforzarte lo suficiente para cambiarlo “porque no me compensa”. Error. La comodidad y la pereza son aliados del no-cambio. Todos, alguna vez que “nos la hemos jugado”, es decir, arriesgado algo muy valioso (que nos daba mucho bienestar) para intentar conseguir algo que vale más para nosotros y, ¿a que siempre “nos ha compensado” y nos hemos sentido orgullosos de nosotros mismos por tener la valentía de intentarlo? Pues así con todas esas cosas, por rígidas o pequeñas que parezcan, que queden paralizadas en nuestra vida.

Generalizo tantísimo por una muy buena razón: porque cada uno tiene sus propias cosas que le hacen sentir mejor, mejora su bienestar y por tanto le hace más feliz. Todos y cada uno de nosotros es diferente al otro. Un error muy frecuente es creer que lo que te gusta es lo verdaderamente bueno, lo correcto, y que lo demás no vale (ejemplo: el tipo de música que te gusta). Se debe a que somos diferentes. Las personas que piensan así (todos en algún aspecto) caen en ese error porque ese tipo (de música, por ejemplo) es el que más le gusta, más le agrada, más bienestar y por tanto felicidad le produce, y creen que a todos les debe pasar igual porque les da mucho bienestar.

Es por esto, por lo que creer que algo es así o debe ser así es un error. Es más, algo que no cambia nunca, el no-cambio en sí, es un ideal, y por tanto es imposible de lograr. ¿Por qué? Porque el mundo es así, todo está relacionado, y las continuas relaciones e infinitas combinaciones de relaciones permiten que el mundo sea como lo conocemos hoy.

En resumen: es un ciclo. El sentido de la vida es lograr la mayor felicidad posible, la felicidad se consigue cumpliendo objetivos de vida, y los objetivos de vida son lo que dan sentido a la vida.
Cada uno tiene sus propios objetivos y por tanto dar sentido a nuestra vida consiguiendo la felicidad es un camino totalmente personal. Solo tú puedes cambiar todo lo que hay en tu vida. No hay una ecuación de la felicidad o una explicación científica válida para todos.

Y contestando explícitamente a lo que me preguntó Cantnoy:
¿Cuál es el sentido de la vida? La felicidad.
¿Cuál es tu propio sentido de la vida? Cumplir mis objetivos para lograr la felicidad.

Para que entendamos mejor toda la teoría abstracta que he dicho anteriormente, voy a aplicármelo a mí mismo. Cual es el sentido de mi vida.

Desde que era un niño siempre me he preguntado el porqué de las cosas. Mi madre me recuerda mucho que con solo cinco años le pregunté a ella y a mi padre que porqué la Tierra era redonda y no cuadrada. Me dieron una respuesta que años después, en el instituto, me di cuenta de que no era totalmente cierta. Lo importante es que me dejaba maravillar por la inmensidad de este mundo, las múltiples preguntas y múltiples respuestas a una sola pregunta que se podían formular.

Avanzaban los años, y esa chispa de curiosidad se iba apagando. Iba siendo sustituida por la televisión y sus dibujos animados, por las limitaciones de conocimiento que da el colegio y por el afán de jugar y divertirme sin cesar a casi cualquier cosa. Las preguntas eran progresivamente sustituidas por esas cosas que me daban bienestar en ese determinado momento.

Cuando llegué a mi adolescencia, mi curiosidad estaba al mismo nivel que mis ganas de estudiar, es decir, por los suelos, bajísima. Pero fue en esta etapa donde apareció algo de mí que hasta entonces no existía o estaba inactivo. ¿Cómo describirlo…? Era la necesidad de tener respuesta a todo lo que me preguntaba, en ese mismo momento, y saber que no tenía la respuesta en mi poder me hacía creer que nunca encontraría la respuesta. Tras pensar y pensar llegué a creer que simplemente no existían respuestas a mis preguntas. Y entonces me invadía una desesperación y desasosiego que daban ganas de llorar y gritar a la vez en mi interior. Era la primera vez que sujetaba mi cabeza porque me pesaba mucho de tanto pensar, echaba humo, y ninguna respuesta concluyente. Me daban ganas de golpearlo todo, se iban las ganas de comer y apenas podía dormir porque la tortura interna era continua. Era la primera vez en mi vida que entraba en la filosofía: “¿Quién soy? ¿Qué es el mundo? ¿Por qué vivo? ¿Qué es la vida? ¿Cuál es el sentido de la vida?”

No obtenía respuesta.

Cansado de buscar, decidí seguir con mi vida, sencillamente eso. Dejar de pensar, amargarme, solo actuar, ya que si actuaba conseguía tener mi mente ocupada y dejar de pensar.

Pero de ahí surgió la respuesta. De actuar. Empecé a moverme, a hacer cosas, a reaccionar, a atreverme a hacer cosas impensables para mí hasta entonces. De la mayoría me avergüenzo, y de unas pocas me siento orgulloso. Pero de las que me avergüenzo no me arrepiento, porque fueron necesarias para llegar a las otras. De las que me siento orgulloso son el resultado positivo de esforzarme por conseguir algo mejor para mí. Estaba empezando a fijarme objetivos, seguir un camino pese a que no tenía muy claro a donde llegaría. Lo importante era moverse, ya que quieto solo veo lo que hay en mi alrededor, pero si me movía veía cosas diferentes y, con fe, tenía la esperanza de hallar respuestas, sobretodo a una: ¿Cuál es el sentido de mi vida?

Hasta hoy, casi sin darme cuenta, fui formando una persona muy diferente a la que era entonces. (Eso típico de “si vieras como era antes fliparías”). Acepté que el mundo cambia, y que si actúo con sabiduría y fuerza de voluntad puedo guiar esos cambios por mi camino para que sean cambios que mejoren mi vida, que me ayuden, cambios a mejor.

Y en el día de hoy, a 30 de septiembre de 2009, puedo decir que todavía no sé cual es el sentido de la vida científicamente hablando, porque la felicidad no existe y mi ansia de querer siempre más no se conforma sabiendo que nunca llegaré a tenerlo todo. Lo que sí puedo decir es que sé la mejor forma de guiar mi vida y, para mí, la mejor opción es la verdadera. Porque persigo ideales, y los ideales no existen al menos en este mundo. Pero sí existen en el interior de las personas (en su alma, corazón, mente, pensamiento, llámalo como quieras). Por tanto, en mi interior, sí existe el sentido de la vida, sí existe la felicidad.

Mi forma de llegar a la felicidad es tan íntima y personal que prefiero no decirla aquí. Pero diré en qué se basa. Se basa en el amor, recibido y dado a ciertas personas; en mis aspiraciones profesionales, que ahora mismo las más inmediatas son sacarme la carrera y seguir aumentando mi cultura general por cuenta propia; y en expresarme, artísticamente (teatro) como mi pensamiento (su mayor componente es este blog, por eso le tengo tanto cariño a él y a todos los que formáis parte de él). Y que todos ellos están abiertos al cambio.

Parece simple, pero no lo es. Al igual que no os será simple encontrar vuestros propios objetivos, vuestra propia felicidad.

Así, a corto plazo, os animo a que retoméis todas esas pequeñas cosas que os hacían sentir bien (dibujar, escribir, tocar un instrumento musical, etc.) e intentéis resolver los conflictos que tengáis con personas cercanas a vosotros (familiares, ex-amigos, etc.), Y a largo plazo, que tengáis una idea más o menos clara sobre a qué quieres guiar tu vida profesionalmente (lo que realmente quieres estudiar o trabajar) y sobretodo cambiar la forma de pensar y actuar ante la vida con el objetivo de conseguir una forma de pensar mucho más abierta al cambio, y así poder aprovecharte de todo lo que puedes cambiar con tu nueva actitud.



Siento mucho haber escrito tanto pero un tema así lo merecía, y mucho. Invito a todo el que quiera (Óiko, Malw, Cantnoy y demás) a que haga una entrada en su blog acerca de esto, insistiendo especialmente en su propio sentido de la vida.

Y para todos, independientemente de la confianza personal entre nosotros, me ofrezco para ayudaros en cualquier problema que os ofrezca la vida, ya sea en plan abstracto o de un caso concreto. Contad conmigo, sé lo que es sentirse solo y lucho porque nadie tenga que sentirse así.

Moveos, la felicidad existe, pero solo si en vuestro interior creéis firmemente que existe.

martes, 22 de septiembre de 2009

De vuelta a la Universidad

Ayer comencé la universidad. Fueron todo presentaciones. Y hoy más presentaciones y en algunas asignaturas clase.

Lo que más me ha llamado la atención de este curso es que el número de universitarios que somos este año es menos de la mitad que el anterior. Cuando entré a clase y vi tan "poca" gente, no daba crédito hasta que entró el profesor, cerró la puerta y, efectivamente, éramos los que estábamos. Bien es cierto que en todas las carreras de primero a segundo se nota el cambio por los que se dan cuenta que la universidad no tiene nada que ver con el instituto. Pero mi plan de estudios de dos carreras, ADE y Derecho, se ha cobrado más víctimas por la dificultad añadida que tiene estudiar dos carreras al mismo tiempo. Muchos, lo que hacen es pasarse a Derecho solo o ADE solo, ya que la presión es bastante dura (si pretendes aprobar todo, claro), y más aún sabiendo que nosotros somos la última promoción de licenciatura, por eso de que entra el plan de Grados de Bolonia. Así, entre los que se cambian de carrera, los que estudian solamente una de las dos asignaturas, los que quieren empezar de nuevo la carrera con Grado (ya que al ser un año menos en grado acabarían el mismo año la carrera), y los que se cambian a ADE solo o Derecho solo de Grado; todos juntos nos han dejado en un número "reducido".

Otra cosa, ya más personal, que me ha afectado bastante es que por alguna circunstancia u otra mi grupo de amigos de clase TODOS han dejado de ir a mi grupo. Una se cambia de carrera, otros dos al grado de ADE y Derecho, y la última se va a otra Universidad. Así que este año me toca hacer nuevos amigos, con lo que me cuesta a mí tomar confianza con la gente. :S Y si a eso añadimos que ya todos tienen sus amigos del año pasado el resultado me da miedo. Sobretodo porque hay dos asignaturas en las que hay que hacer trabajos en grupo... Espero que me vaya bien, desde adolescente nunca se me dio bien hacer amistades con gente corriente, ya que no me gusta salir de fiesta, ni tengo la mentalidad típica de cualquier chico, mis gustos son atípicos, no soy extrovertido y demás cosas.

Por otra parte, el balance de 1º ha sido de 7 sobre 12. Es decir, que de las tres que me presenté en septiembre solo he aprobado una, por suerte la que era anual, así sólo (¡¿SÓLO?!) me quedan 4 asignaturas cuatrimestrales y 1 anual. Más las 12 del nuevo curso en total... 17 asignaturas. Si a eso le añadimos que tras el año que se imparte la asignatura de licenciatura solo tengo dos años para aprobarla por esto del cambio de plan de estudios, tengo la presión de que si no en este curso, en el que viene debo aprobar todas las de primero. Aunque no creo que necesite tanto tiempo.

Entre lo de los amigos y las asignaturas debería estar nervioso, ansioso, con el pelo cayéndoseme, arañándome la cara, etc. Pero no, no sucede nada de eso. Por alguna razón que sospecho que está relacionada con mi evolución interna como persona, sé (no es que lo crea, lo sé) que saldré victorioso.

En estos dos días, especialmente hoy que he tenido clases, me noto con la mente activa, receptiva, que capta las ideas y las asimila sin agotarse demasiado. Eso no me ocurría el curso pasado, que hasta los exámenes de Junio no empecé a notar esta sensación.

Hay una asignatura que, curiosamente, se imparte con las directrices de Bolonia: algunas clases son no presenciales, prácticas cada tema... Pero con ventajas al no ser esto Bolonia: muchas menos prácticas que los de grado, y evaluación continua. Sí, me voy a sacar la asignatura poco a poco. Cada dos temas, examen. Eso me va a venir de perlas, no solo porque Derecho Internacional Público sea una asignatura de empollar, sino porque será el principio de tomar hábito de estudio.

Por otra parte, otra asignatura, dicen que la más difícil de Derecho Civil, Derecho Civil II: Obligaciones y contratos, la profesora nos ha concienciado muy bien de que si no se estudia al día es inevitable el fracaso.

Esto es serio. Y estoy serio. Mis padres hace una semana cumplieron su promesa de regalarme un portátil. (¡¡POR FIN!!) Pero tengo la mentalidad que tenía el curso pasado para cuando consiguiese el portátil. Antes pensaba en viciarme a juegos online y estar todo el día conectado a internet básicamente. Pero ahora, no sé, no tengo ese pique encima. Ayer tuve todo el día el portátil apagado y no lo eché de menos.

Y sé que estoy serio también porque hoy mismo, al hacerme la matrícula por internet de este curso he visto la pasta que se gastarán mis padres en mí. Y la pasta por las asignaturas de primero que no deberían haberme quedado. Y, por alguna razón que quiero descubrir, he decidido que las asignaturas de primero me las pagaré yo. No sé si es responsabilidad, masoquismo o desvalorización del dinero. Sea lo que sea es una razón tan fuerte que no me hace dudar. Es más, me siento incómodamente maduro (decir la palabra maduro me resulta incómodo, así que ahora mismo estoy incómodo por doble partida). Y no pienso que estoy tirando la pasta (que es una pasta), sé que es uno de los mejores destinos a los que puede ir.

En definitiva, tengo sensaciones muy diferentes este año. Y la motivación y euforia de empezar un nuevo curso creo que influyen bien poco.

Otra cosa importante que lleva este curso universitario es el lugar donde vivo. El año pasado vivía en una residencia universitaria (en realidad era un colegio mayor, pero lo llamo residencia, es lo mismo). Allí las pasé realmente canutas, fue un agravio bastante grave para mis estudios. Pero lejos de compadecerme ante vosotros, sé que no es ni mucho menos una escusa.

Este año, me he ido a un piso. Está a cinco minutos de mi aulario (sin exagerar). Y la gente con la que vivo es muy buena, y lo están demostrando. Vivo con un chico y una chica, ambos de mi pueblo, él hizo ayer una prueba de acceso para ver si le admiten en un curso de fotografía y por lo que me contó el chico tiene creatividad de sobra, y la chica va a hacer un curso de cocina. Ninguno universitario, lo sé, pero lo importante es la convivencia, y hasta ahora me gusta.

Y hablando de universidad, quiero felicitar desde aquí a Cantnoy por haberse sacado las tres que le quedaban en Septiembre, pasará más que merecidamente a segundo de Psicología limpia como una patena. XD

A los demás universitarios: Óiko, Malw, Aida, Espe y demás, os deseo mucha suerte este año y mucha fuerza de voluntad, que con estudio se consigue todo. Y los que no seáis universitarios la misma fuerza, ya que toda tarea conlleva un esfuerzo.

Referente a la anterior entrada, gracias por vuestras propuestas. Pronto realizaré la primera entrada. Ya tengo decidida cuál va a ser el primer tema a tratar. De todos modos las demás propuestas no están descartadas, sino que quedan en espera para futuras entradas.

Me acabo de acordar que Cantnoy en su blog me ha dado otro de eso premios al blog. En este caso se trata de Premio a la amistad. Esta vez sí que voy a colgar la imagen. :P

Y voy a hacer los dos primeros pasos (el tercero es tipo cadena, y lo siento pero me niego XD)

1) Dar las gracias a quien te premió.
Millones de gracias, Cantnoy. ^^

2) Continuar como eres sin condiciones.
Esta es mucho más difícil, pero lo intento. :)


Y en fin, muchas gracias a todos. Sé que esta no es el tipo de entrada que uno suele desear encotrarse en este espacio, pero necesitaba desahogarme y quien mejor que en este espacio en el que hay gente maravillosa escuchándome (bueno, leyéndome). ¡Nos leemos pronto!

lunes, 14 de septiembre de 2009

Propuesta a los lectores

Quien quiera ver directamente la propuesta que mire al final de la entrada, antes me gustaría hablar de unas cosillas. :P

Finalmente he acabado los exámenes. ¡Por fin! Todavía no sé las notas de ninguno, ni siquiera del que hice hace 13 días. Espero acabar bien. En fin, ahora no quiero pensar en eso.

Hablando porque sí, una de las cosas que más me gustan de las que he hecho este verano ha sido ver películas y animes. Entre las películas destaco American Gangster, Up, Gran Torino y sobretodo V de Vendetta. V de Vendetta parece que era una película hecha a medida para mí, XD, se habienta en un país fascista, corrupto, y hay un héroe que quiere erradicarlo todo por ideales, un hombre muy culto y con muchísimo estilo... y una máscara! (Y porta armas blancas!) Pero es que el argumento me enamoró. A quien no la haya visto le aconsejo encarecidamente que lo haga. Es una explícita muestra de como las altas esferas metiendo miedo al pueblo les roba el poder, y como el pueblo unido puede derrotar a cualquier líder. Complejamente sublime.

Por otro lado, los animes que he visto son Evangelion y, a destacar, Hellsing. Hellsing es un anime vampírico, pero no de vampiros al estilo Crepúsculo, sino más bien a lo Blade, pero personalmente es mucho mejor. Hellsing nos lleva a Gran Bretaña, donde la asociación Hellsing se encarga de eliminar todos los vampiros que hay sobre terreno británico, el mayor foco de origen de estas criaturas. Y para ello, además de su propio ejército cualificado tiene a un vampiro con ellos, como dicen en el anime: "quién mejor que un vampiro para matar vampiros". Dicho vampiro, Alucard, trabaja para Hellsing en cierto modo obligado. Además de el argumento, otro de los puntos fuertes de la serie son las batallas, son realmente buenas (no como Blade). Os aconsejo que si la véis sea en Castellano (está en youtube) ya que la voz de Alucard en castellano le dan una particularidad como en ningún doblaje de Hellsing se ha hecho. :P

LA PROPUESTA. Bueno, hace poco se me ocurrió lo siguiente, espero que os guste la idea: vosotros proponéis temas sobre los que hablar y yo digo mi opinión al respecto. Me explico. En los comentarios de esta entrada me decís de qué tema os interesaría que hablase, da igual lo que sea, puede ser de lo más vulgar y simplón hasta lo más filosófico y abstracto. Si se os ocurre algún tema que por cualquier circunstancia no queréis dejar en los comentarios pero os gustaría que lo tratase, podéis también hacer las sugerencias a mi dirección de correo electrónico. Importante: no tengo en cuenta sugerencias de anónimos, por motivos que prefiero no decir. Así, entre todos los temas que propongáis yo elegiré alguno, y los restantes ya los iré tratando en posteriores entradas.

Espero que os parezca bien la idea y que ya mismo digáis vuestras propuestas.

Como no podía ser menos, tras cada una de esas entradas vuestra opinión es tan importante como la que pondré yo. Podría ser interesante el contraste de opiniones de unos a otros.

Bueno, ahora que he acabado los exámenes, actualizaré mucho más a menudo. Hasta pronto.

martes, 1 de septiembre de 2009

Homenaje a la Bella y la Bestia, exámenes de Septiembre, premio al blog y encuesta Disney

Saludos a todos de nuevo. Hoy he hecho el primer examen de la convocatoria de Septiembre. El examen es de Derecho Penal. Sí, es curioso que cada vez que hablo de que comienzan mis exámenes el primer examen es de Derecho Penal, y es que si el calendario de exámenes lo coloca el primero siempre yo no puedo hacer nada para cambiarlo. :P Al igual que dije en Junio, me ha salido bastante bien, pero esta vez me ha salido mucho mejor, y si en Junio suspendí con un 4 estoy segurísimo de que esta vez apruebo. Como dije dos entradas antes, sólo me voy a presentar a dos exámenes más, y como el próximo examen es el día 11 voy a echarle este ratillo escribiendo al blog.

Los motivos de esta entrada son varios. Uno de ellos los exámenes. Otro es que Cantnoy me ha dado un “premio” de esos que se dan a los blogs y, aunque yo no soy partidario de cualquier cosa que se parezca a las cadenas de mails o eventos de tuenti, voy a mencionarlo en este espacio como ya hice con el “Premio al blog amigable”

No pongo la imagen del premio porque no me gusta para nada. Espero que no te importe, Cantnoy (conociéndote seguro que no te molesta ^^). Si queréis ver la imagen os invito directamente a que entréis en la entrada correspondiente del blog de Cantnoy, más de uno apoyará la censura de la imagen. XDDD Pinchad aquí para ver la entrada y por tanto la imagen. XD

Y aunque parezca que me muestro reacio al premio, me gusta. Doy muchas gracias a Cantnoy por dárme el premio "J'adore ton blog", y sobretodo por los motivos que puso en su blog para dármelo, es todo un halago. Muchísimas gracias.

Como hice con el "Premio al blog amigable", este premio tampoco se lo doy particularmente a nadie, sobretodo porque no puedo elegir entre cinco blogs. Todos los blogs que tengo en mi lista del menú los sigo regularmente (o eso intento) y los adoro todos.

Otro motivo de la entrada es dar a conocer la herramienta del menú de últimos comentarios. Es realmente útil sobretodo para ver si alguien ha dejado algún comentario relacionado con lo que vosotros mismos hayáis dejado en otros comentarios, o incluso comentarios a entradas muy antiguas de parte de visitantes esporádicos que cada vez más aparecen e incluso algunos deciden quedarse.

Y por último, voy a cerrar la encuesta de películas Disney que tenía abierta en el menú. No le veo demasiada razón de ser. Así mismo, aquí pongo los resultados:

101 Dálmatas: 5 (19%)
Aladdin: 12 (46%)
Alicia en el país de las maravillas: 5 (19%)
Bambi: 4 (15%)
Blancanieves y los siete enanitos: 3 (11%)
Dumbo: 2 (7%)
El jorobado de Notre Dame: 5 (19%)
El libro de la selva: 2 (7%)
Fantasía: 3 (11%)
Los Aristogatos: 5 (19%)
La Bella y la Bestia: 12 (46%)
La Bella Durmiente: 6 (23%)
La Cenicienta: 6 (23%)
La Dama y el Vagabundo: 5 (19%)
La Princesa Cisne: 6 (23%)
La Sirenita: 13 (50%)
El Rey León: 16 (61%)
Hércules: 8 (30%)
Mary Poppins: 2 (7%)
Merlín el Encantador: 4 (15%)
Mulán: 11 (42%)
Peter Pan: 9 (34%)
Pinocho: 1 (3%)
Pocahontas: 5 (19%)
Robin Hood: 3 (11%)
Tarzán: 13 (50%)
Winnie the Pooh: 3 (11%)

Como veis, la película ganadora es “El Rey León”, seguida por "Tarzán" y "la Sirenita". (Nota: en un mismo voto se podían votar todas las películas que se quisiera, he de ahí los aparentemente ilógicos tantos por ciento).

Pero yo quiero hablaros de "La Bella y la Bestia" que es una de mis películas favoritas, y si tuviera que elegir entre una de mis películas favoritas, elegiría ésta. ¿Por qué? Además de por la espectacular Banda Sonora (OST o BSO) por los valores que transmite (y porque pude ver el musical :3). Desde el principio de la película conocemos a Bella, una chica guapísima y (atención) CULTA. En lugar de tener el ego por las nubes es humilde, modesta y su mayor pasión son los libros. Que yo recuerde es la única princesa Disney así. Y utilizando los mismos adjetivos, la Bestia cuando era humano era guapo y rico, con el ego demasiado alto; y eso le convierte en una Bestia por fuera, ya que ya lo era por dentro. Otro personaje interesante es el padre de Bella, que por crear un invento tan diferente y nuevo le toman por loco y estúpido. Luego, cuando se conocen Bella y Bestia, tras superar Bella la presión del hecho de estar secuestrada, trata a Bestia como una persona, sin prejuzgarla por su físico. Hoy día nos dejamos llevar demasiado por el aspecto físico de la persona, así como la ropa y el estilo que tiene, olvidándonos de lo más importante: que es una persona, que tiene un interior. Como dice la canción “no hay mayor verdad: la belleza está en el interior”.

No al guapos con guapas y feos con feas. Por esa razón hay tantísimos divorcios hoy día.

Y cuando la Bestia consigue ser amada, vuelva a tener belleza. Hermosa metáfora de que si sacas toda tu belleza interior, todos pueden verte tal y como eres. Y para ello, el amor es fundamental.

Seguramente a varios os he resultado muy pasteloso con todas estas palabras. Pero es tan verdad como otra de tantas críticas que hacemos nosotros mismos. La diferencia es que a temas relacionados con el amor y los sentimientos es más difícil hacerles una película o documental en plan denuncia social que resulte intelectualmente divertido, como parece que hoy día debe ser todo para no ser considerado cine basura. Por eso admiro a Disney y su capacidad de meter esos mensajes en una película infantil, y de tan corta duración. Actualmente esta muy mal visto mostrar los sentimientos más de lo estrictamente necesario, e incluso tener sentimientos, y es algo que con esta entrada quiero denunciar. Con suficiente amor se podrían resolver la gran mayoría de los problemas que hoy día nos rodean: hambre, guerras, egoísmo, capitalismo salvaje, doctrinas morales, éticas y religiosas subidas de tono y fuera de época, falta de seguridad en las calles, pésima educación, excesiva acomodación, tolerancia a la corrupción, innecesarias alarmas sociales y un sinfín de cosas más.

Y para terminar, a modo de reflexión, os invito a que leáis la canción por excelencia de esta película, que la he puesto abajo. Seguro que todos la habéis escuchado alguna vez, pero si la lees pensando en el significado de las frases y no como canción veréis mucho más.

Bella y Bestia son

Se oye una canción que hace suspirar,
y habla el corazón de una sensación grande como el mar.
Algo entre los dos cambia sin querer,
nace una ilusión, tiemblan de emoción;
Bella y Bestia son.

Hoy igual que ayer pero nunca igual.
Siempre al arriesgar puedes acertar tu elección final.
Debes aprender, dice la canción,
que antes de juzgar tienes que llegar hasta el corazón.
Cierto como el Sol que nos da calor,
no hay mayor verdad: la belleza está en el interior.
Nace una ilusión, tiemblan de emoción;
Bella y Bestia son.

domingo, 23 de agosto de 2009

El Lector Vampiro

Este artículo lo leí en la revista de los domingos “El País Semanal” del 26/07/09. Por Javier Cercas. A mí me caló muy hondo este artículo. Espero que os guste.





El Lector Vampiro

En 1991, Saul Bellow, que fue el último escritor serio que escribió la palabra alma sin que se le escapara la risa, declaró lo siguiente: “En mi juventud, la literatura formaba parte integrante de la vida; se absorbía, se asimilaba en el organismo. No se era conocedor, esteta, amante de la literatura. No, con la literatura daba uno forma a su vida, era algo que se ingería, que pasaba a ser parte de la propia sustancia, que constituía la senda de la liberación y la libertad plena”. Luego Bellow concluía: “Creo que el ambiente de entusiasmo y amor por la literatura, ampliamente extendido en los años veinte, empezó a desaparecer en el decenio de los treinta”. En 1996, la novelista Cynthia Ozick discrepó levemente de estas palabras de Bellow: “Todo ferviente lector elegirá probablemente el momento de su propia juventud como la edad de oro en que la literatura se entreteje con la urdimbre del mundo”. Es posible que Ozick tenga razón; es posible que, a su modo, Bellow también la tenga. Sea como sea, lo que importa es que ninguno de los dos habla del lector común; sin darle ese nombre, ambos hablan del lector vampiro.


¿Qué es un lector vampiro? Bellow lo explica bien: no es el lector que lee para matar el rato o para divertirse, ni siquiera para hacerse sabio; todo eso es estupendo, pero el lector vampiro no lee para nada de eso: lee para sobrevivir. De hecho, podría incluso decirse que, propiamente, el lector vampiro no lee libros: los apalea, los acuchilla, les arranca las entrañas, les chupa la sangre, les roba el alma; no quiere leer los libros: quiere ser los libros, que los libros leídos pasen a formar parte, como dice Bellow, “de la propia sustancia”. Esta atroz carnicería suele ser un espectáculo aterrador, y por eso el lector vampiro procura llevarla a cabo sin testigos, como si se tratara del acto más íntimo de su vida íntima; y por eso, también, el lector vampiro suele ser un mal reseñista de libros –está demasiado absorto devorando las vísceras del libro para opinar sobre él–, pero no necesariamente un mal crítico, aunque, como el libro ha pasado a ser sangre de su sangre, casi siempre sea muy difícil distinguir si lo que dice lo dice del libro o lo dice de sí mismo. En suma: este tipo de lector sólo lee en realidad para salvarse, ese verbo que desde hace 50 años es imposible escribir sin que se le escape a uno la risa.

¿Cuándo nace un lector vampiro? ¿Cómo nace? Mi impresión es que el lector vampiro nace en la adolescencia, que es la última etapa de la vida en que uno cree que puede salvarse; en cuanto al cómo, las historias son muy variadas, pero tienen un común denominador: casi todas son ridículas. Aunque me da mucha vergüenza hacerlo, contaré la mía, con la esperanza de que mi ejemplo anime a otros congéneres a salir del armario. En aquella época, yo tenía 14 o 15 años y era, dentro de mis posibilidades, una persona normal; también era un lector alegre y confiado. Por desgracia, aquel verano me enamoré, y al volver a casa después de las vacaciones sólo tenía ganas de colgarme del cimborrio de la catedral de Gerona; fue un momento serio, que intenté capear echando mano del libro más serio que encontré en mi casa, con tan mala fortuna que el elegido resultó ser San Manuel Bueno, mártir, de don Miguel de Unamuno. Se trata, como recordarán, de una novela mal escrita y confusísima, que sin embargo leí como si me fuera la vida en ello y con la que me armé tal lío que en un par de días dejé de ser católico y me entregué al alcohol, el tabaco y el desenfreno; no contento con ello, en los meses que siguieron leí todos los libros de don Miguel, lo que acabó de sumirme en un estado de frenético descontrol moral del que todavía no he emergido. Ésta es mi trágica historia; la de mis congéneres, me temo, no es muy distinta. Por supuesto, luego leímos libros mejores que los de don Miguel, pero el mal ya estaba hecho; además, el pobre don Miguel no tiene ninguna culpa: si no hubiera sido él, hubiera sido otro, porque cuando uno le chupa la sangre a un libro ya sólo quiere chupar sangre de libro. ¿Fue un error? Puede ser. O al menos eso es lo que piensan esos modernos que se precian de no leer novelas y saltan de alegría cada vez que oyen hablar del final del libro impreso y se ríen a carcajadas con la trampa en que caímos los chicos de provincias de los setenta, que según ellos nos entregamos a la literatura porque no podíamos entregarnos a las cosas grandes –a la política, a la guerra, a la televisión, al cine, al periodismo– y que, también según ellos, nos creímos que la literatura servía para ser más alto, más rubio y mejor, y aquí seguimos, bajitos, morenos y empeorando. Bellow pensaba que la literatura dejó de contar hacia los años treinta; Ozick piensa que todavía cuenta, aunque ya no cuenta como contó; yo, francamente, no sé qué pensar. Pero lo que sí sé es que hay por ahí todavía lectores vampiro, gentes capaces de apostarse enteras en cada frase y de jugarse el tipo en cada página, porque sienten todavía que la literatura es el mejor modo de que todo esto se vuelva más rico, más complejo, más intenso y más real; gentes nocturnas que sobreviven sorbiendo sangre ajena, tan seguras como todo el mundo de que no se salvarán, pero más dispuestas que casi todo el mundo a vender caro su pellejo. Aunque se les escape la risa.








Podéis encontrar este artículo en la página web de “El País”, más concretamente en este enlace:
http://www.elpais.com/articulo/portada/lector/vampiro/elpepusoceps/20090726elpepspor_2/Tes

Y el pasado 16/08/09 en “El País Semanal” en la sección de comentarios a los artículos de parte de los lectores, me encontré un comentario hacia el artículo anterior. Tampoco tiene desperdicio.






Lectores vampiro

Me encantó el artículo de Javier Cercas sobre el “lector vampiro” (26 julio). Todo lo que cuenta acerca de este peculiar tipo de lector es muy acertado, hasta el punto de hacerle pensar a uno cómo diablos no había reparado antes en que realmente existen lectores así, con esas mismas características y atributos que tan atinadamente expone y comenta. También me interesó mucho el relato de cómo él mismo, siendo aún adolescente, se convirtió en lector vampiro; y viendo que mantiene la esperanza de que otros lectores vampiros se animen a contar sus inicios, paso a exponer cómo yo mismo me inicié en esta desasosegante secta. Tendría yo 17 años cuando cayó en mis manos nada más ni nada menos que “Así habló Zaratrusta”, de Nietzsche. Tanto me trastornó aquel libro que durante meses, al igual que le ocurrió a nuestro admirado Cercas, anduve errante por las calles, visitando bares y tascas y bebiendo en exceso, reflexionando febrilmente y sin resultado alguno acerca de mí mismo y del papel que me correspondía en la vida. Vinieron otros libros, y ahora viene Cercas y me hace ver claro que yo también soy un lector vampiro.

Máximo González (correo electrónico)





Yo creo que muchos de nosotros alguna vez hemos sido un lector vampiro.

domingo, 16 de agosto de 2009

Tres en familia 02



"Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces", refrán popular.

Antes de nada quiero disculparme por tardar tantísimo tiempo en volver a actualizar, ¡casi un mes! Aunque no tengo conexión a internet en casa, podría haber actualizado mucho antes. Esta viñeta la pongo por varios motivos.

Uno es por mí mismo. Al igual que la mujer de la viñeta yo hablo de cosas que luego no cumplo. En la anterior entrada hablaba sobre todo lo que he aprendido pero este verano al que solo le quedan 15 días (el uno de septiembre ya tengo exámen) no he hecho nada de lo que debería hacer. Me lo he pasado jugando a la PSP, al ordenador y salir con los amigos. Lo que es estudiar, nada. Y eso que me quedaron 6 asignaturas. Al menos puedo decir que he vuelto a hacer ejercicio. Casi todos los días salgo con Cantnoy, Espe y Paquito a correr al monte de mi pueblo. El propósito de echarle un rato a la guitarra todos los días tampoco lo he cumplido.

¿Por qué digo todo esto aquí? Aparte de porque es un blog personal, porque hace tres días una persona me dijo la siguiente frase: "Así hago muchas cosas y consigo no pensar en otras" (algo así era). Me miré a mí mismo y me di cuenta de que yo hago eso, pierdo el tiempo con mis videojuegos para no acordarme que tengo que estudiar. Os cuento esto para dejar constancia de que es real, en lugar de jugar a algún videojuego. Por lo que voy a hacer lo mismo que hice en Junio: cortar por lo sano, no más videojuegos hasta que acabe los exámenes. Odio tener que hacer eso porque odio tener que acudir a los extremos, pero a estas alturas de verano tengo que hacerlo si quiero aprobar lo propuesto. Lo propuesto son tres asignaturas. Una es un parcial de una anual que debo aprobar porque la nota del otro parcial solo me la guardan hasta septiembre. Y las otras dos son dos cuatrimestrales que ya me presenté en junio y suspendí, y son bastante asequibles para mí. Las otras tres que ya abandono son de muchísima materia y de empollar, y con tan poco tiempo es de locos intentar sacarme alguna sin perder el juicio.

¡Ale! Ya está dicho, solo falta hacerlo.

Por la otra razón por la que pongo esta viñeta es por el hecho de hablar de cosas sin conocerlas. La mujer habla de la ignorancia, pero ella es la primera que no logra ignorar los ladridos. A las personas les encanta hablar de temas que ni ellos mismos conocen. Normalmente la gente al decir esto piensa en los políticos, pero yo me refiero a la gente corriente. Muchísima gente, demasiada, con unas cuantas experiencias que tienen en la vida creen que ya saben como funcionan las cosas en la vida, y ni se interesan en saber como ocurrió realmente.

Ejemplos: a dos amigos les toca la lotería y luego se pelean; la mayoría de la gente piensa que es por el dinero y no por algún otro conflicto. Una niña bonita de 16 años denuncia a un hombre feísimo de unos 50 por abusos sexuales, la mayoría con solo ver las fotos de cada uno de los dos piensa que el hombre es culpable. Un chico y una chica son pareja, aparece otro chico, la pareja corta y ella sale con el otro chico; la mayoría de la gente piensa que el otro chico es un cabrón, ella una guarra y pobrecico del otro chico, cuando los acontecimientos para llegar a esa situación pueden haber sido muy variados.

Pero eso, a la mayoría de la gente, a penas le importa. Es una tendencia muy humana la de generalizar y simplificar las cosas.

"La explicación más simple es la más probable, pero no es necesariamente la verdadera." Guillermo de Ockham.

Pero al generalizar tanto, nos perdemos muchísimas posibilidades que acaban siendo reales. O simplemente no es tan difícil que sean reales, pero por comodidad o cualquier otra cosa preferimos descartar las no tan simples.

Hoy día estoy viendo en el canal Cuatro la serie Perdidos (Lost). En esta serie desde el primer capítulo no paran de ocurrir sucesos muy extraños sin aparente explicación lógica o con una explicación mucho más oscura y difícil de entender de lo que aparenta. He de ahí uno de los factores que hace que esta serie tenga tanto éxito. Quien la vea sabrá lo que digo. Lo que os quiero decir con esto es que nosotros, los que tenemos esa curiosidad especial que hace que busquemos la verdad y el conocimiento más allá de lo típico, no caigamos en las simplificaciones y lo mundano, ya que nos desviaremos muchísimo. Y, por favor, cuando suceda algún conflicto a vuestro alrededor, antes de opinar y juzgar INFORMÁOS, aseguráos de lo que os cuentan es real y luego, entonces, opinad. Y aun así no olvidéis que es solo una opinión, una posibilidad.

Cuidáos mucho, pensad y no simplifiquéis, y disfrutad del verano. :P
¡Hasta luego!

lunes, 20 de julio de 2009

La experiencia y la soledad

En la revista de los domingos de “El País”, me encontré un artículo de psicología muy interesante, del cual saqué las siguientes frases. De alguna forma u otra cada una corresponde a algo, y os lo voy a contar.

“Suceda lo que suceda, no hemos de olvidar que el viaje es un regalo; lo importante es tener la posibilidad de experimentarlo”

En este primer año universitario han ocurrido una cantidad de cosas que me costaba mucho asimilar, tanto que hacía cualquier tontería para evadir los pensamientos y descansar. Aunque no servía de mucho, porque mi Pepito Grillo (o conciencia, como queráis llamarlo) no me lo hacía pasar bien, y no me dejaba tranquilo. Por lo que el tiempo que solo evadía mis problemas cuando hacía algo que ocupase mis pensamientos, por lo que para no sentirme mal estaba todo el día perdiendo el tiempo. Y eso me ha pasado factura. Sólo he aprobado la mitad de mis asignaturas, es decir, seis de un total de doce.

Pero por suerte, desde mi punto de vista no solo he conseguido seis aprobados, sino muchísimo más: la experiencia de todo este año. Podría decir tantas cosas…: he aprendido a convivir (o malvivir, según como se mire) con personas completamente diferentes a mí en mi residencia, he experimentado la “libertad” como nunca lo había hecho (asistir a clase cuando quisiera, estudiar cuando quisiera, y en general hacer casi lo que me daba la gana dentro de mis posibilidades), he tenido mucho tiempo para mí y para pensar, he conocido a muchísima gente muy diferentes entre sí y de los que he aprendido muchísimo, he podido ver con frecuencia a mi pareja y nuestra relación a evolucionado con creces, y he tenido ocasiones para ver muchísimas cosas buenas y malas que hasta entonces no había visto. Pero sobretodo, me he llegado a sentir muy solo. Así es como mejor describiría este año universitario: solo.

“Los viajes en soledad nos ayudan a ser felices por nosotros mismos, potencian nuestra autoestima y confianza”

Cuando estás solo y ves que no tienes más remedio que hacer una cosa para no empeorar más las cosas, te fuerzas a hacer algo para entonces contrario a ti. Gracias a ello, he conseguido crecer. La otra cara de la moneda es que he visto que me queda muchísimo por mejorar.

“Aprendes a estar solo cuando comprendes que nunca lo estás realmente” (Marc Oromí)

Como decía, me he sentido increíblemente solo. Dios mío, cómo he llegado a detestar tanto esa soledad. En mi residencia, donde comía, dormía (cuando me dejaban) y vivía, durante todo un año no he conseguido hacer ningún amigo. Llegué a juntarme con un grupillo de gente, pero nunca llegó a surgir una amistad propiamente dicha. Y en la universidad hasta el segundo cuatrimestre no llegué a tener amigos en clase.

El día a día se me hacía eterno. Solo desaparecía esa soledad cuando estaba con Cantnoy. Los pocos días que conseguía estar con ella me cambiaba el ánimo por completo. Y es que como cada uno vivíamos en una punta de Murcia, era muy difícil conseguir vernos.

Ella siempre me daba su apoyo y su ánimo con frases como: “estoy contigo”, “vamos”, “sé que tú puedes”. Me costó bastante tiempo darme cuenta del verdadero contenido de esas frases (todavía hoy creo que no me doy cuenta de todo lo que me quiere decir con eso). Pero cuando me empecé a dar cuenta, ya no me sentía tan mal y, como dice la frase, aprendí a estar solo cuando comprendí que nunca lo estuve realmente.

Cantnoy, claramente tú eres la pionera de que pudiera aguantar en pie este año, por eso te doy de nuevo las gracias. ^_^

“Qué importante es en la vida no necesariamente ser fuerte, pero sí sentirte fuerte, midiéndote a ti mismo al menos una vez para saber de lo que eres capaz” (Christopher McCandless)

En los exámenes finales de junio, hasta una semana antes de que comenzaran no había empezado a estudiar nada. Causa: pereza. Que la pereza estuviera ocasionada o agravada por otras causas es probable, pero eso no es lo que quiero hablar porque, desde siempre, yo he sido muy perezoso.

El caso es que, en apariencia, era imposible que consiguiese aprobar algo con tan poquísimo tiempo, y más teniendo en cuenta que tenía que examinarme de diez asignaturas, algunas de ellas anuales. Pues superándome a mi mismo conseguí ponerme a estudiar. Muy poco tiempo al día, lo reconozco; y algunos días ni abría los libros. Pero conseguí superar ese paso de coger el libro y ponerte a memorizarlo pese a que te cree un malestar tremendo.

Cuando acabé los exámenes me sentía muy fuerte. Pero lo más importante de todo es que me siento capaz de aprobarlo todo. No me refiero a aprobar las seis que me han quedado en septiembre, sino al hecho de sacarme dos carreras y que mi cerebro no muera de sobrecalentamiento. Sobre la rama empresarial, ADE (Administración y Dirección de Empresas) la parte práctica se me da bastante bien, y la parte matemática fue siempre mi punto fuerte. En cuanto a Derecho es algo que me apasiona, pese a lo duro que es estudiarlo, pero alguien tan idealista como yo (:P) no se queda indiferente. No me arrepiento de haber elegido esta carrera.

Además, saber que puedo con esto y saber que lo voy a hacer me hace sentir muy fuerte, como dice la frase, midiéndome a mi mismo para saber de lo que soy capaz.



“El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad” (Arthur Shopenhauer)

Esta es la frase que más me gusta de todas. Yo de lo que más miedo tengo es de estar solo. He de ahí que este año lo haya pasado tan mal. Como dice la frase, mi instinto social no se basaba en el amor hacia la gente con la que convivía en mi residencia, la cual era tan diferente a mí que en otras circunstancias no me hubiese relacionado con ellas, pero lo hice porque sino me quedaba solo, por el miedo a la soledad.

Esto me ha hecho ver que cualquier persona que me ofrezca su amistad, mientras que no se busque lo contrario, debo aceptársela, al menos por el hecho de saber que no se siente sola. Hoy día me gusta saber que la gente a la que al menos un poquito aprecio se siente bien. Y si no es así, hago todo lo posible para lograr que no tengan ese miedo, el de estar solos. Probablemente con muchos de los que me leéis lo he hecho, y con otros simplemente intentado pero no logrado, en esos casos os pido disculpas por no haber sabido hacerlo mejor.

“¿Por qué, en general, se rehúye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos” (Carlo Dossi)

Yo busqué compañía conmigo mismo: me compré la PSP, me pasaba horas y horas en internet y demás cosas. Pero no sirvió de mucho. Ahora siento que gasté el dinero tontamente comprándome la consola (aunque por supuesto no pienso venderla, voy a amortizarla todo lo que pueda). Y sobre el tiempo en internet, bueno, excepto el pasado en este blog, todo el demás me parece desperdiciado. Ahora siento un poco de asco por todo el tiempo perdido en Tuenti (red social) leyendo comentarios de gente y fotos que no me interesaban realmente. Estuve a punto de borrarme la cuenta sino fuera porque es un medio de conectar con muchísima gente que de otra forma perdería casi totalmente el contacto. Aun así paso mucho ya de Tuenti y no descarto algún día borrarme la cuenta. Donde sí que creo que he perdido tiempo es jugando a El Bruto. Dios mío, si ahora que lo pienso es una tontería de juego. Perdía horas en hacerme nuevos alumnos y entrenarlos para que me diesen experiencia. ¡Pero si el juego es 90% puro azar! (Los que no sabéis en qué consiste el juego, os recomiendo no conocerlo y seguir siendo felices en la ignorancia… xD)



“Cuando te enfadas tienes doble trabajo: desenfadarte y pedir perdón” (Pilar Romero de Tejada)

Hace unos días, en cuanto volvía a mi pueblo tras los exámenes, el que fue un día amigo mío me buscó pidiendo disculpas. No me parece apropiado hablar de ello aquí. Lo que quiero decir es que enfadarse por algo es una de las mayores estupideces que se puede hacer en esta vida. Lo pasas tú mal, lo pasan los demás mal, la solución al problema se aleja más aún que antes del enfado y luego hay un pulso en quien se desenfada y pide perdón antes.

Yo hoy lo tengo muy claro: esforzarme al máximo para que nadie se enfade y aguantar todo la mierda que haga falta para que las cosas salgan bien, que al final es lo mejor. Y no enfadarme, pensar y razonar, darme cuenta de que no merece la pena enfadarse; y si la otra persona se enfada intentar solucionarlo una vez, pero no más, no insistir y dejar en las manos de la otra persona la reconciliación, y si lo hace que ésta soporte las consecuencias.

Nuestra sociedad es muy desquiciada, muy catastrofista, peleona, agresiva. Grupos se pelean entre ellos, ya sea por modelo económico, religión, educación, ideología, dinero o cualquier causa cada cual más absurda.

Os aconsejo que en vuestra vida os esforcéis por no enfadaros. Como diría un hippie: “Paz”. :P

Perdonadme por tardar tanto tiempo en actualizar. Como no tengo internet tan a mano como antes pues no me pido tanto hacerlo. Cuidaos mucho y disfrutad del verano. ¡Hasta luego!

sábado, 11 de julio de 2009

(Por) fin de exámenes

Escuchad los primeros 5 segundos.


SÍ, HE GANADO!!! POR FIN SE HAN ACABADO LOS EXÁMENES. Después de tediosas noches en vela, mañanas y tardes estudiando con una temperatura externa de más de 40 grados, después de arrojar y recoger varias veces la toalla, HE ACABADO!

Ahora me dispongo ir hacia mi pueblo, y mejor os dejo aquí que el autobús sale en 20 minutos y tengo que ir hacia la estación.

¡Por fin empieza el verano para mí!

Escuchad los primeros 5 segundos.


¡Hasta luego!

lunes, 29 de junio de 2009

Zits 12


(click en la imagen para agrandar)

¡Bueno! Hacia tiempo ya que no ponía una viñeta y ya tenía ganas. :P Lo primero de todo, para los que conocen menos el blog y dado que últimamente hay lectores nuevos es presentar a Zits. Zits son unas viñetas que tratan sobre la vida de Zits (lógico) y sus padres en diversas situaciones propias entre padres e hijos en la edad adolescente. Si queréis ver más viñetas de Zits, pinchad aquí.

El motivo por el que pongo esta viñeta no es porque sea tan desordenado como Zits; me gusta tener cierto orden en mi habitación, aunque solo sea aparente. XD Y me recuerda Zits un poco a mí porque la habitación la tengo muy estructurada, cada parte muy señalada: el calzado allí, las pesas allá, la maleta en aquel rincón, la ropa aquí, la ropa sucia aquí arriba, los apuntes de las asignaturas que ya me he examinado abajo, y las demás ocupando todo el escritorio (por decir algo). :P

El caso es que mañana, 30 de Junio, se acaba el contrato con mi residencia (bueno, en realidad es un Colegio Mayor Universitario, pero le llamo residencia). Y estaba deseando que llegara dicha fecha, porque por múltiples causas (que no voy a decir porque se haría muy extensa la entrada) estoy deseando dejar. Aunque no he terminado la época de exámenes, no voy a prolongar el contrato; sino que me voy a ir al piso de una tía mía que vive aquí, en Murcia ciudad.

Otro motivo por el que actualizo es porque estoy muy contento por el examen que he hecho hoy, que me ha salido muy bien. ^_^ La mayoría de la gente salía descontenta de allí, pero yo me sentía muy satisfecho con el trabajo realizado. Era un tipo test, y al acabar el examen varias personas empezaron a buscar en sus apuntes respuestas y para mi alegría todas las que miraron las tenía bien, :D Además, eran de las más dudosas, por lo que es muy probable el aprobado, y con un poco de suerte hasta saco buena nota y todo. ¡Bien! :D

Y después de este momento de euforia, viene la parte mala: en dos semanas tengo 6 exámenes. De ésta semana hoy he hecho el primero, y los otros dos de esta semana los llevo muy bien. Pero los tres de la semana que viene ni los he empezado, así que todavía no puedo descansar. ¡¡¡¡Acabo el 11 de Julio los exámenes!!!! ¡Sí, examen un sábado! (...) En fin, es lo que toca. Nadie dijo que sería fácil ni cómodo. Solo espero salir lo más airoso posible.

Los que tengáis exámenes os deseo mucha suerte.

¡Hasta pronto!

domingo, 21 de junio de 2009

7 razones por las que el siglo XXI te está haciendo desgraciado

Hace muy poco he descubierto que un compañero de Universidad tiene blog (el que dije en la entrada anterior que junto a tres chicas más son los únicos amigos que tengo en la Universidad). Su blog es Le Esprit d'Escalier, un blog de críticas, por lo que me encanta. De dicho blog es de donde he sacado lo que vais a leer que, a su vez, él lo sacó de otro sitio. Me ha parecido tan interesante que os lo pongo aquí. 7 razones por las que el siglo XXI te está haciendo desgraciado:

#1. No tenemos suficientes desconocidos molestos en nuestras vidas
No es sarcasmo. La gente molesta es algo contra lo que uno va construyendo tolerancia, como el alcohol o los malos olores. Cuanto más podemos apartar las molestias de nuestra vida, peor sabemos manejarla.

El problema es que hemos construido una increíble y amplia red de tecnología diseñada puramente para permitirnos evitar a la gente molesta. Haz todas tus compras navideñas online y evita a la señora gorda que te atropella con su carro en el Target. Gástate 5.000 dólares en un sistema Home Theater para poder ver pelis en pantalla grande sin un niñato dándole patadas a tu asiento. Maldita sea, alquila los dvds en Netflix y ni siquiera tienes que pasarte los 30 segundos con el chico torpe que trabaja en la caja del Blockbuster.

¿Atrapado en la sala de espera de la consulta del médico? Ni de coña vamos a entablar conversación con el viejo que huele raro que se sienta al lado. Nos ponemos los cascos del iPod y tenemos una conversación por sms con un amigo, o jugamos a la DS. Filtramos las molestias fuera de nuestro mundo.

Y eso sería genial si fuera realmente posible mantener toda la mierda irritante fuera de tu vida. Pero no, no lo es. Nunca lo será. Mientras tengas necesidades, tendrás que tratar con gente que no soportas de vez en cuando. Estamos perdiendo esa habilidad, la que nos permite tratar con desconocidos y tolerar sus voces de pito y sus sentidos del humor estúpidos y sus horribles zapatos. De modo que los pocos encuentros que tienes con el mundo exterior, el que no puedes controlar, te hacen desear gritar mientras le pegas a todo el mundo puñetazos en salva sea la parte.

#2. Tampoco tenemos suficientes amigos molestos
Muchos de nosotros nacimos en pueblos llenos de gente que no podíamos soportar. De niño, tal vez estabas en una clase de primaria con dos docenas de niños a los que no elegiste y que no compartían ninguno de tus gustos o aficiones. Quizá te pegaban con frecuencia.

Pero has crecido. Y si eres, digamos, fan de Dragonforce, puedes ir a su foro y conocer a una docena de personas como tu. O aun mejor, hacer una sala privada con tu gente favorita y dejar fuera a todos los demás. Dile adios al tedioso, incómodo y doloroso proceso de tratar con alguien que es realmente diferente. Esa es una desventaja del Viejo Mundo, como lavar la ropa en el río o esperar a que un mapache pase por al lado de la cabaña para que puedas limpiarte el culo con él.

El problema está en que tratar pacíficamente con gente incompatible es crucial para vivir en sociedad. De hecho, si piensas en ello, tratar pacíficamente con gente a la que no soportas es la sociedad. Gente con gustos opuestos y personalidades enfrentadas compartiendo espacio y cooperando, generalmente apretando los dientes.

Hace cincuenta años, tenías que sentarte en una sala llena de gente para ver una peli. No podías elegir; o hacías eso o te perdías la peli. Cuando comprabas un coche nuevo, todos los vecinos de la manzana bajaban a tu jardín a echarle un vistazo. Puedes apostar a que algunas de esas personas eran gilipollas.

Y sin embargo, en general, la gente entonces era aparentemente más feliz en su trabajo y estaba más satisfecha con su vida. Y al loro; tenían más amigos.

Sí. Aunque no tenían casi ninguna capacidad de filtrar a sus allegados de acuerdo con sus intereses comunes (normalmente eras sencillamente amigo del tipo que vivía en la puerta de al lado), acababan teniendo más amigos íntimos en los que podían confiar de los que tenemos ahora.

Aparentemente, resulta que una vez superada la irritación inicial, cuando has superado la barrera de superioridad de “escuchan música diferente porque no entenderían la mía”, hay una especie de comodidad en necesitar a otra gente y ser necesitado a un nivel por encima de los intereses comunes. Resulta que los seres humanos son sociales después de todo. Y la habilidad de sufrir a los idiotas, de tolerar molestias, es literalmente la única cosa que te permite funcionar en un mundo poblado por gente que no son tu. De otro modo, te vuelves emo. La ciencia lo ha demostrado.

#3. Los sms son una forma mierdosa de comunicarse
Tengo un amigo que usa la expresión “No, gracias” de manera sarcástica. Quiere decir “prefiero que me disparen en la cara”, Pone un pequeño tono irónico en el gracias que se entiende muy bien. Le preguntas, “¿quieres ir a ver esa nueva peli de Rob Schneider?”. Y te dice, “no, gracias“.

Un día tuvimos esta conversación por sms.

Yo: “Eh, ¿quieres que lleve unas sobras del chili que he hecho?”

Él: “No, gracias”

Eso me jodió. Estoy orgulloso de mi chili. Tardo cuatro días en hacerlo. Pico los pimientos resecos yo mismo. La carne es ternera de las caras. ¿Y ahora, mi oferta de darle un poco es rechazada con su estúpida muletilla?

No le hablé en seis meses. Me mandó una carta, y se la devolví, sin leerla, con una rata muerta en un paquete.

Fue mi mujer la que finalmente se lo encontró y se dio cuenta de que el “no, gracias” que me respondió no pretendía ser sarcástico, sino literal. “No, pero gracias por ofrecerlo”. Al final resultó que no tenía sitio en el frigorífico.

Así que ¿necesitamos que venga un estudio a decirnos que más del 40 por ciento de lo que dices en emails es malinterpretado? Bueno, lo han hecho de todas formas.

¿Con cuántos de tus amigos has hablado exclusivamente online? Si el 40% de tu personalidad se ha perdido al pasarla a texto, ¿de verdad te conoce esta gente? La gente a la que no le gustas por mensajes, emails o en foros, ¿es realmente porque sois incompatibles? ¿O es por ese 40% de malentendidos? ¿Y qué pasa con aquellos a los que les gustas?

Muchos de nosotros intentamos compensar esa diferencia en números, amontonando seis docenas de amigos en MySpace. Pero he aquí el problema…


#4. La compañía virtual sólo hace que estemos más solos.
Cuando alguien te habla cara a cara, ¿qué porcentaje del mensaje está realmente en las palabras y no en el lenguaje corporal o el tono de la voz? Adivina.

Es el 7 por ciento. El 93 por ciento restante es no verbal, de acuerdo a los estudios. No, no sé cómo llegaron a ese número exacto. Tienen una máquina, o algo de eso. Pero tampoco nos hacía falta. Es decir, venga ya. La mayor parte de nuestro humor es sarcasmo, y el sarcasmo es un desequilibrio entre las palabras y el tono. Como el “no, gracias” de mi amigo.

No esperas a que una chica te diga verbalmente que le gustas. Está en el brillo de sus ojos, su postura, la forma en que te agarra del pelo y mete tu cara entre sus tetas.

Ese es el quid de la cuestión. La habilidad humana de absorber la actitud de otros a traves de esa osmosis inconsciente es crucial. Los niños que nacen sin ello se consideran mentalmente incapacitados. La gente que tiene mucho se llama “carismática”, y se convierte en estrellas de cine o políticos. No es lo que dicen; es la energía que lanzan lo que nos hace sentir bien con nosotros mismos.

Viviendo en el Mundo del Texto, todo eso desaparece. Hay un extraño efecto secundario, además; sin indicación alguna del humor actual de la persona que nos habla, cada línea que leemos se filtra a través de nuestro humor actual. La razón por la que leí el mensaje de mi amigo y el chili como sarcástico es porque yo estaba irritable aquel día. En ese estado, deseaba que alguien me ofendiera.

Y lo que es peor, si me comunico suficiente de esta manera, mi humor nunca mejora. ¡Después de todo, la gente sigue diciendo cosas chungas de mí! ¡Por supuesto que estoy deprimido! ¡Soy yo contra todos!

No, lo que pasa es que necesito que alguien me agarre de los hombros y me de un meneo y me saque de esto. Lo que nos lleva al número 5.

#5. No nos critican suficiente
Lo que más apesta de no tener amigos íntimos no es las fiestas de cumpleaños perdidas o las tristísimas partidas de ping pong contra el muro. No, lo que más apesta es la falta de verdaderas críticas.

En mis tiempos online me han llamado “marica” aproximadamente 104.165 veces. Tengo una hoja de cálculo. También me han llamado “gilipollas” y “ansiapollas” y “gilichorras” y “caracoño” y “comemierda” y “tontopollas” y “cestanabos” y “pestepedos” y “aburrido”.

Y ninguna importaba, porque ninguna de esas personas me conocían lo bastante como para tocarme la fibra sensible. Me han insultado mucho, pero me han criticado muy poco. Y nunca las confundas. Un insulto es alguien que te odia haciendo ruido para indicar su odio. Un perro ladrando. Una crítica es alguien que intenta ayudarte, diciéndote algo sobre tí mismo que estabas muy cómodo no sabiendo.

Lo trágico es que ahora hay montones de gente que nunca tienen esas conversaciones. Las intervenciones, la honestidad brutal, la clase de conversación de “sabes que, todo el mundo está cabreado por lo que dijiste anoche, pero nadie quiere decir nada porque te tienen miedo”. Esas horribles y enormemente incómodas sesiones que sólo puedes tener con alguien que ve dónde tienes el centro.

El email y el sms son herramientas sublimes para evitar ese nivel de honestidad. Con texto, puedes responder cuando tengas ganas. Puedes medir tus palabras. Puedes escoger qué preguntas responder. La persona al otro lado no puede verte la cara, no puede ver cómo te pones nervioso, no puede detectar cuándo mientes. Tienes un control casi total y el resultado es que la otra persona nunca ve más allá de tu armadura, nunca te ve en tu peor momento, nunca sabe las pequeñas cosas embarazosas sobre tí que no puedes controlar. No hay ninguna de las pegas, humillaciones y vulnerabilidades sobre las que se construyen las verdaderas amistades.

Navega por las páginas de MySpace de la gente, mira los personajes que crean para sí mismos. Si tienes un montón de amigos en tu blog, donde te muestras como el incomprendido y misterioso Maestro de la Noche, es bastante difícil conectarte y hablar de cómo fuiste al baile de tu promoción y tuviste un ataque de diarrea en la pista de baile. Nunca llegas a sentirte tú mismo, y eso te hace sentirte solo.

Y, encima…

#6. Somos víctimas de la Máquina del Odio
Un montón de gente estará leyendo esto y diciendo “¡¡Por supuesto que estoy deprimido!! ¡¡La gente muere de hambre!! ¡¡America se ha convertido en la Alemania Nazi!! ¡¡Mis padres ven estúpidos programas de televisión y después hablan de ellos durante horas!! ¡¡La gente muere a diario en guerras sin sentido por todo el planeta!!”

Pero ¿cómo acabamos con una visión del mundo más negativa de la que tenían nuestros padres? ¿O nuestros abuelos? En aquel entonces, la gente no vivía tanto tiempo, y los bebés morían con mayor frecuencia. Las enfermedades eran más comunes. En esos días, si un colega se trasladaba la única forma de comunicarse era con papel, lápiz y un sello. Tenemos Iraq, pero nuestros padres tuvieron Vietnam (que mató a 50 veces más personas) y sus padres tuvieron la Segunda Guerra Mundial (que mató a 1000 veces más personas). Algunos de vuestros padres crecieron en un momento en que nadie tenía aire acondicionado. Todos sus padres crecieron sin ello.

Estamos físicamente mejor hoy en todos los aspectos que puedan medirse… pero desde luego no vas a saber eso si lees las noticias online. ¿Por qué?

Bueno, pregúntatelo a tí mismo. Si una página de música publica un artículo llamado “Fall Out Boy es una buena banda” y el mismo día publica otro llamado “Fall Out Boy es la puta banda más mierdosa de los últimos 100 años, dicen los expertos“, ¿cuál crees que tendrá más tráfico? La segunda gana por goleada. El odio fabrica boca-a-boca.

¿Los blogs de noticias que muchos leeis? La gente que los lleva lo sabe. Cada página está en una encarnizada pelea por el tráfico (incluso aunque no tengan publicidad, siguen midiendo su éxito por el tamaño de su audiencia) de modo que eligen cuidadosamente las historias más polémicas posibles. Los otros blogs empiezan a hacerse eco de la misma historia desde el mismo punto de vista. Si quieres, puedes navegar todo el día y nunca salir de las cálidas aguas del mar de Verdad Que Esos Cabrones Son Malvados.

Sólo en ese clima podrían esas estúpidas conspiraciones del 11S salir a la luz (diciendo que la administración Bush y el cuerpo de bomberos de Nueva York volaron las torres y los aviones eran hologramas). Cuando esta gente habla, toda fuerza política es Hitler, y toda jornada de elecciones es el puto Apocalipsis. Y todo porque eso te mantiene leyendo.

Este no era un gran problema antiguamente, claro. Algunos de nosotros recordamos tener sólo tres canales de televisión. Así es. Tres. Estamos hablando de los 80. Había algo unificador en el modo en que todos nos sentábamos a ver las mismas noticias, todas viniendo del mismo punto de vista. Incluso aunque el punto de vista fuera una gilipollez o estuviera equivocado, y aunque algunas historias fueran criminalmente silenciadas, al menos todos lo compartíamos.

Eso se acabó. A todos los efectos, ya no existe la “cultura de masas”, de modo que donde antes estábamos en desacuerdo porque veíamos las mismas noticias y las interpretábamos de forma distinta, ahora estamos en desacuerdo porque estamos viendo noticias totalmente diferentes. Al no poder ponernos de acuerdo ni siquiera en los hechos, las diferencias se hacen irreconciliables. Ese sentimiento constante de estar a malas con el resto del mundo trae consigo una tensión que crece y crece.

Los humanos solíamos tener montones de formas naturales de liberar esa clase de rabia. Pero estos días…

#7. Sentimos que no valemos para nada, porque no valemos para nada
Hay una ventaja de tener sobre todo amigos online, una de la que nadie habla nunca.

Piden menos de tí.

Si, les apoyas emocionalmente, les ayudas tras una ruptura, quizá hasta les convences de que no se suiciden. Pero conocer a alguien en persona añade una enorme lista de necesidades muy molestas. Ir a funerales con ellos. Llevarles en tu coche a todas partes todos los dias cuando el banco se queda con el suyo. Que se presenten sin avisar justo cuando estabas aposentando tu culo en el sofá para ver un maratón de Dity Jobs en Discovery Channel y después te digan lo hambrientos que están hasta que les das la mitad de tu bocata.

Tienes mucho más control en Messenger, o en un foro, o en World of Warcraft.

El problema es que estás ligado por la evolución a necesitar hacer cosas por la gente. Todo el mundo durante los últimos cinco mil años parecía darse cuenta, y de pronto lo hemos olvidado en un par de décadas. Tenemos adolescentes suicidas y luchamos por enseñarles autoestima. Bien, pues desgraciadamente, la autoestima y la habilidad para gustarse a uno mismo solo vienen cuando haces algo que te haga merecerlo. No puedes engañarte a tí mismo. Si creo que aquí el amigo Todd no vale para nada porque se sienta todo el día en su cuarto, bebiendo Pabst y jugando a videojuegos con una sola mano porque con la otra se está masturbando, ¿qué pensaré de mí mismo si hago exactamente lo mismo?

¿Quieres salir de ese oscuro pozo de odio hacia tí mismo? Peinate de una vez el flequillo para que deje de taparte los ojos, apártate del ordenador y vete a comprarle un bonito regalo a alguien que te repugne. Envíale una tarjeta a tu peor enemigo. Hazle la cena a tus padres. O haz algo sencillo, con resultados tangibles. Ve a limpiar las hojas del césped. Planta un puto arbusto.

No es ingeniería aeroespacial; eres un animal social y naces con unas pocas hormonas de felicidad que se liberan en tu torrente sanguíneo cuando ves un beneficio físico a tus acciones. Piensa en todos esos adolescentes en sus oscuras habitaciones, pegados al PC, convirtiendo cualquier mínimo problema de la vida en un ridículo melodrama. ¿Por qué se hacen cortes en los brazos? Porque hacer el dolor, y la consiguiente curación, tangibles, libera endorfinas que no consiguen de ninguna otra forma. Es dolor, pero al menos es real.

Esa forma de liberar stress via pequeños dolores solía ser parte de nuestra vida diaria, por nuestra rutina de cazar gacelas y recolectar moras y escalar rocas y pelear contra osos. Ya no. Por eso los trabajos de oficina nos hacen desgraciados; no conseguimos ningún resultado real y tangible de nuestro trabajo. Pero dedícate a la construcción al sol durante dos meses, y durante el resto de tu vida podrás conducir junto a cierta casa y decir, “la leche, yo construí eso“. Quizá por eso los tiroteos en masa son mas comunes en oficinas que en obras en construcción.

Es la clase de satisfacción física, de ensuciarte las uñas, que sólo puedes conseguir apagando el ordenador, saliendo a la calle y reconectando con el mundo real. Ese sentimiento, ese “yo construí eso” o “yo planté eso” o “yo le di de comer a ese tío” o “yo cosí estos pantalones”, no puede ser igualado por nada que internet tenga que ofrecer.

Salvo, ya sabeis, esta web.

¿Qué os parece? Creo que todos aceptamos que la tecnología nos está quitando muchísimas cosas. De hecho muchísima gente ya acepta que serán las máquinas las que extingan la humanidad (máquinas o bombas nucleares, creación del hombre, vamos).

Nadie de los que me leéis, excepto Cantnoy, me conocéis. Quizá alguien algo más que este blog, pero para nada me conoce (aunque él lo crea). El caso es que teniendo en cuenta eso, es por lo que siempre intento contar las cosas que pienso lo más objetivamente que una opinión se pueda permitir. A parte, el lenguaje, porque yo cara a cara hablo con una cantidad de tacos impresionante, solo que en el lenguaje escrito como puedo evitarlo pues lo evito. Pero vayamos punto por punto.

Estoy de acuerdo con que si tenemos una comodidad, no nos la vamos a quitar. Yo evito por cualquier medio tener que relacionarme con gente que de lejos ya sé que no me voy a llevar bien. Y aún sabiendo lo que acabo de leer, no voy a cambiar. Y probablemente nadie. Al igual que todos nosotros seguiremos entrando a internet con la misma frecuencia.

La falta de críticas es algo que yo hecho muchísimo de menos, en el sentido de que objetivamente sé que me hacen falta, y no voy a decir porqué, pero seguro que Cantnoy está de acuerdísimo conmigo. Demasiadas escusas para tan pocas críticas diría que tengo. Y me atrevo a decir que muchos de los que estamos leyendo esto también nos pasa en mayor o menor grado.

Podría decir muchas más cosas, pero estoy con sueño (son las dos menos diez de la madrugada) y no quiero cansaros más. Espero vuestra opinión. Nos vemos.